2026-09-01

Senasa informó las claves para prevenir y monitorear la influenza aviar en Argentina

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa)  concluyó su campaña de prevención con un llamado a mantener medidas de bioseguridad, fortalecer la vigilancia y notificar de manera temprana. Este año, el país recuperó el estatus de libre de influenza aviar altamente patógena (IAAP) luego de cerrar el último evento registrado en aves de corral.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa)  informó que Argentina cuenta con una importante actividad avícola y exporta sus mercancías a más de 75 países y bloques comerciales. En ese contexto, preservar la condición sanitaria alcanzada constituye una responsabilidad que involucra a toda la cadena: productores, trabajadores, criadores de aves de traspatio, profesionales que trabajan e interactúan con fauna silvestre y la comunidad en general.

Durante este año, nuestro país recuperó el estatus de país libre de influenza aviar altamente patógena (IAAP) luego de cerrar el último evento registrado en aves de corral y elevar ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) el documento de autodeclaración. Este logro permitió reiniciar las negociaciones comercialescon aquellos mercados con los que se mantenía acuerdo sanitario bajo la condición de libre.

Ante este escenario, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) acompañó sus acciones de vigilancia epidemiológica, control y fiscalización con el desarrollo de una campaña de comunicación destinada a reforzar las medidas de bioseguridad en granjas avícolas y sensibilizar a todos los actores en la importancia de la notificación temprana, dos medidas esenciales para la prevención de la enfermedad.

La iniciativa no sólo abordó al sector productivo-comercial, sino también a tenedores de aves de traspatio, personal involucrado en el manejo de aves silvestres y público en general, para que se mantengan informados y adoptar las conductas requeridas.

En cuanto a las granjas comerciales, se posicionó a las medidas de bioseguridad como la primera barrera y la más eficiente para reducir el riesgo de ingreso y propagación del virus. Así, el control del ingreso de personas y vehículos, la limpieza y desinfección de instalaciones, equipos e insumos, el correcto uso de los elementos de protección personal y la prevención del contacto con aves silvestres forman parte de las prácticas fundamentales que deben sostenerse de manera cotidiana.

Para quienes crían aves de traspatio, se les recordó mantener las instalaciones, comederos y bebederos en condiciones de higiene adecuadas y protegidos del acceso de aves silvestres, evitar el contacto de las mismas con sus aves domésticas, no intercambiar animales sin conocer su origen sanitario y utilizar ropa exclusiva para las tareas vinculadas con la crianza.

Las aves silvestres, especialmente las migratorias, constituyen un componente central de la vigilancia sanitaria, ya que son reservorios naturales del virus y pueden diseminarlo al desplazarse grandes distancias. Por eso, ante mortandades, comportamientos anómalos o signos compatibles con influenza aviar, se remarcó que no se debe manipular los ejemplares sin la protección adecuada, y que sí deben registrar la situación, su ubicación y notificarla de inmediato al Senasa.

En este caso, las personas que desarrollan actividades en contacto con fauna silvestre (investigadores, guardaparques, agentes de centros de rescate) mantienen un rol fundamental para la alerta temprana. Su accionar en el territorio permite detectar a tiempo un evento sanitario y puede marcar la diferencia para contener la propagación del virus y proteger tanto a la fauna como a la producción avícola nacional.

La campaña también buscó reforzar el reconocimiento de los principales signos de alerta que pueden presentar aves afectadas por la IAAP, como la mortandad elevada, los síntomas respiratorios, nerviosos o digestivos, el decaimiento, la falta de apetito y la coloración azulada de crestas, barbillas y patas, entre otros.

La identificación de signología compatible con influenza aviar y su notificación inmediata permite al Senasa activar los mecanismos respuesta y biocontención, y reduce el riesgo de dispersión de la misma. Por tal motivo, ante cualquier sospecha de la enfermedad se debe notificar al Servicio en sus oficinas, por WhatsApp al (11) 5700–5704, a través del correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar o mediante el formulario “Avisá al Senasa”.

Es importante destacar que la aplicación de medidas de prevención y vigilancia es una tarea constante que debe sostenerse en todo momento para reducir el riesgo de reintroducción de la influenza aviar, resguardar el estatus sanitario de la avicultura argentina y continuar con el comercio exterior de mercancías aviares.

¿Qué es la Influenza aviar?

La influenza aviar (IA) tipo A es una enfermedad altamente infecciosa, producida por un virus de la familia Orthomyxoviridae que afecta principalmente a las aves domésticas y silvestres. En ocasiones también pueden contraerlo las personas y otras especies animales, como equinos, porcinos y caninos.

De la gran cantidad de familias de aves, son especialmente susceptibles a la IA las gallinas, pavos, codornices, faisanes, así como también especies acuáticas, como patos, gansos, flamencos y cisnes. (APFDigital)

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