2026-09-14

Reino Unido le marca un límite a la avanzada independentista de Escocia, Gales e Irlanda del Norte

El primer ministro británico, Andy Burnham, rechazó el pedido de autodeterminación planteado por los líderes independentistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte y defendió la continuidad de la unión. Se mostró dispuesto a trabajar con los gobiernos de los distintos territorios para impulsar una mayor descentralización y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.

La postura de Burnham fue difundida por un portavoz de Downing Street luego de la cumbre que los dirigentes nacionalistas realizaron este lunes en Cardiff. Según explicó, el primer ministro considera que los distintos territorios pueden avanzar en una mayor autonomía sin romper los vínculos que los mantienen unidos.

Burnham sostiene que "el Reino Unido funciona mejor cuando promueve sus valores compartidos de forma conjunta para resolver los problemas de todos, en lugar de dividirse". En esa línea, planteó trabajar junto con los gobiernos locales y discutir mecanismos financieros que permitan dar mayor seguridad económica a la población.

Sin embargo, el Gobierno británico no contempla por el momento habilitar nuevos referendos sobre la organización territorial.

Downing Street también aclaró que mantendrá el compromiso asumido en el Acuerdo de Viernes Santo de 1998 respecto de Irlanda del Norte. Ese pacto establece que una consulta sobre una eventual reunificación con Irlanda solo puede convocarse si existen indicios claros y sostenidos de que una mayoría de la población apoya esa opción.

El reclamo de los independentistas

La respuesta de Burnham llegó después de una reunión en Cardiff entre los principales referentes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte. John Swinney, del Partido Nacional Escocés; Rhun ap Iorwerth, del Plaid Cymru; y Michelle O’Neill, del Sinn Féin, participaron del encuentro junto con Mary Lou McDonald, dirigente del Sinn Féin y líder de la oposición en Irlanda.

Los dirigentes buscaban coordinar una estrategia común y tenían previsto firmar un memorando de entendimiento para respaldar el derecho de sus territorios a decidir sobre su futuro político. También plantearon la realización de consultas populares sobre la independencia.

Swinney sostuvo que Escocia, Gales e Irlanda del Norte cuentan actualmente con dirigentes favorables a la independencia y cuestionó la continuidad del esquema político vigente. Desde Gales, Iorwerth reclama además ampliar las competencias de Cardiff y que áreas como la Policía y la Justicia dejen de depender de Westminster.

El reclamo también tiene un antecedente central en Escocia. En 2014, los ciudadanos votaron en un referéndum sobre la independencia y el 55,3% eligió permanecer dentro del Reino Unido, frente al 44,7% que apoyó la separación. El resultado no cerró el debate: el Brexit profundizó posteriormente las diferencias, ya que Escocia votó mayoritariamente por permanecer en la Unión Europea mientras el conjunto del Reino Unido decidió abandonarla, publicó Ámbito.

Ahora, la coordinación entre los movimientos nacionalistas de los tres territorios vuelve a poner en discusión el futuro de la estructura política británica, mientras Londres mantiene su rechazo a abrir nuevos procesos de consulta sobre la independencia. (APFDigital)

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