Proyecto en disputa: Petrolera británica ratificó su plan de extracción en Malvinas a pesar de las amenazas de Javier Milei
La petrolera británica Rockhopper ratificó este miércoles que va a extraer petróleo en las Islas Malvinas durante el primer trimestre de 2028, pese a las sanciones impulsadas por el Gobierno argentino. Lo informó en su reporte semestral ante la Bolsa de Londres (LSE), donde cotiza en el mercado AIM, el segmento para compañías de menor capitalización.
Es el primer documento regulatorio de la firma que menciona de forma explícita las amenazas del gobierno de Javier Milei sobre endurecer sanciones a empresas que operan en Malvinas.
Rockhopper descartó que afecten el proyecto Sean Lion, ubicado alrededor de 220 kilómetros al norte del archipiélago, en el Atlántico Sur. La empresa tiene el 35% de la iniciativa y el 65% restante pertenece a la israelí Navitas Petroleum, que opera el proyecto.
Navitas confirmó que trabaja con licencias petroleras válidas, otorgadas por el gobierno de las Islas Malvinas y con el respaldo de Reino Unido. También informó que no espera un efecto material de los últimos acontecimientos sobre el desarrollo, con cronograma incluido, según precisó BAE Negocios.
El director ejecutivo, Sam Moody, fue más allá. Aseguró que el primer petróleo sigue previsto para el primer trimestre de 2028 y destacó el "continuo y firme respaldo" de Londres y de las autoridades isleñas. Según el informe, ambos gobiernos respondieron de manera pública y sostenida a las declaraciones argentinas y calificaron las medidas como ilegítimas y sin justificación legal. La compañía admitió que los dichos de Argentina provocaron un período de mayor atención mediática y política.
Moody sumó un dato financiero: Rockhopper cerró una ronda de capitalización que la deja "totalmente financiada" hasta el inicio de la producción. En el primer semestre recaudó USD 180 millones con nuevas acciones ordinarias y otros USD 20 millones con una oferta abierta. Las suscripciones alcanzaron el 118% de las acciones disponibles.
Las cuentas también mejoraron. La compañía registró una pérdida antes de impuestos de USD 3,0 millones en el primer semestre de 2026, frente a los USD 51,4 millones del mismo período de 2025. La diferencia no proviene de ingresos operativos, porque la empresa aún no produce. Se explica por la ausencia de los movimientos contables excepcionales que distorsionaron 2025, vinculados a la anulación del laudo arbitral contra Italia por el proyecto Ombrina Mare.
Sea Lion avanza por fases. La primera de las tres etapas iniciales incluye 11 pozos y se financió y aprobó a fines de 2025. La perforación de desarrollo empezará a principios de 2027. La plataforma flotante Aoka Mizu, con capacidad para hasta 55.000 barriles diarios, recibirá esa producción.
Para las etapas siguientes, que suman 38 pozos en el Área de Desarrollo Central, Navitas apunta a tomar la decisión final de inversión en el primer semestre de 2028. La extracción desde esa zona comenzaría hacia fines de 2030.
Usará el buque OSX-1, adquirido por unos USD 125 millones y con capacidad de hasta 125.000 barriles por día. Moody sostuvo que esa compra elevó de manera significativa la valoración independiente de la participación de Rockhopper.
El anuncio llega en plena escalada del conflicto. El Gobierno argentino abrió expedientes de sanción contra al menos 60 empresas y personas vinculadas a la exploración petrolera en torno a las islas. Además, presentó denuncias penales contra Navitas y sus ejecutivos. También obtuvo una cautelar de la Justicia federal de Tierra del Fuego que ordenó suspender las obras, aunque la propia jueza reconoció que su cumplimiento "depende de la cooperación internacional" de las firmas.
Milei dedicó buena parte de su discurso ante la Asamblea General de la ONU la semana pasada a la soberanía sobre Malvinas. Allí dio dos semanas al Reino Unido para frenar Sea Lion. Si no lo hace, Argentina iniciará un arbitraje ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo. (APFDigital)