2026-10-01

Crece la tensión entre Argentina e Inglaterra tras el planteo argentino contra la explotación de hidrocarburos

La Cancillería salió al cruce del Reino Unido y escala la tensión por Malvinas. El Gobierno argentino retrucó el duro comunicado de Londres contra el arbitraje que planteó la Argentina. Desde Estados Unidos llamaron a “desescalar” el conflicto.

El súbito espíritu malvinero de Javier Milei desató una escalada de tensión con el Reino Unido, que en las últimas horas sumó un nuevo capítulo: la réplica de la Cancillería al duro comunicado del gobierno británico al arbitraje que la Argentina solicitó ante la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Unclo) por el avance de las explotación petrolera en las Islas Malvinas.

El comunicado que la cartera que conduce Pablo Quirno difundió este jueves por la mañana, según indicó Página /12, advierte que “la exploración y explotación unilateral de recursos naturales no renovables en el área en disputa” viola las disposiciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en procura de una solución pacífica al conflicto por la soberanía de Malvinas. “La Argentina ha planteado esta cuestión de manera constante por los canales diplomáticos y, ante la persistente negativa británica a negociar, ahora lo hace por las vías jurídicas que la propia Convención prevé”, agrega.

La última controversia entre argentinos y británicos surgió luego de que gobierno de Milei comunicara el inicio de un procedimiento de arbitraje internacional contra el Reino Unido para intentar impedir la explotación de hidrocarburos del proyecto Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte. El Presidente acompañó el anuncio con X con una de sus bravuconadas: “Si en 2 semanas el Reino Unido no frena la explotación ilegítima, vamos a ir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar”.

Londres reaccionó de inmediato y a través de la subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, quien insistió que las Islas Malvinas “son británicas” y “siempre defenderemos el derecho a la libre determinación” de sus habitantes.

En un duro comunicado, la funcionaria afirmó que la decisión de Argentina “constituye el último intento de socavar los derechos y los medios de vida de los habitantes de las Islas Malvinas” que han “elegido libre y democráticamente su futuro, y tiene todo el derecho a desarrollar y gestionar sus recursos naturales sin intimidación, coerción ni interferencia de terceros”. También dijo que los proyectos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte “están regulados por la legislación de las Islas Malvinas y se llevan a cabo en pleno cumplimiento del derecho internacional, incluida la Unclos”.

A la dureza del comunicado se sumó la convocatoria a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, para transmitirle que “los esfuerzos por obstaculizar actividades económicas lícitas en las Islas Malvinas no constituyen actos de relacionamiento internacional responsable”, sino “intentos deliberados de socavar la prosperidad y la seguridad económica de un pueblo autónomo”.

“Tal comportamiento plantea interrogantes sobre la fiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido”, advirtió también el gobierno británico.

La Cancillería lamentó “la insinuación de que el recurso de la Argentina a un procedimiento legítimo pone en tela de juicio su confiabilidad como socio” y remarcó que “la confiabilidad se mide por la fidelidad a los compromisos asumidos” para luego afirmar: “La Argentina actúa en plena conformidad con un tratado en el que ambos Estados son Partes y con el principio fundamental de solución pacífica de controversias”.

“Cabe preguntarse qué conducta refleja mejor un compromiso internacional responsable: recurrir a un tribunal internacional o desacreditar un mecanismo al que ambos Estados están obligados”, planteó también la Cancillería, que rechazó “la manipulación del principio de libre determinación de los pueblos que el Reino Unido pretende imponerle y que las Naciones Unidas no han aplicado a los actuales habitantes de las Islas” y ratificó que “el compromiso argentino con el respeto de su modo de vida, consagrado en la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, no está en discusión”.

“La República Argentina reafirma su permanente disposición a reanudar las negociaciones bilaterales sobre la Cuestión de las Islas Malvinas, tal como lo han instado reiteradamente las Naciones Unidas. Mientras tanto, continuaremos defendiendo nuestros derechos por los únicos medios dignos de una nación comprometida con la paz: el diálogo, la diplomacia y el derecho internacional”, señaló la Cancillería en su réplica a Londres.

El llamado del embajador de Estados Unidos en la ONU

En medio de la creciente tensión entre los gobiernos argentino y británico, el embajador de Estados Unidos en las Naciones Unidas, Mike Waltz, llamó a las partes a “desescalar” el conflicto.

Waltz fue consultado en exclusiva por GB News sobre que rol jugaría su país en caso de un conflicto bélico por Malvinas. El diplomático dejó en claro que llegado ese caso la decisión al respecto la tomaría Donald Trump pero destacó la amistad de Argentina con EE.UU como así también al especial relación que une a ese país con el Reino Unido. En ese marco fue que dijo que la prioridad sería detenar la escalada para evitar que se llegue a un enfrentamiento. (APFDigital)

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