Las enfermedades no transmisibles son la principal causa de muerte en el país

A pesar de sostener su tendencia a la baja desde hace más de 20 años, en 2024, casi el 70% de las muertes del país se debieron a enfermedades no transmisibles. Las cardiovasculares ocuparon el primer lugar, seguidas por cáncer, enfermedades renales, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas.

El Ministerio de Salud de la Nación publicó el Boletín de Mortalidad por Enfermedades No Transmisibles (ENT) que analiza la evolución de la mortalidad vinculada a este tipo de patologías. El documento tiene como propósito monitorear de forma sistemática la evolución epidemiológica de las afecciones crónicas y generar evidencia científica válida para evaluar el impacto de las estrategias implementadas, optimizar la asignación de recursos y guiar la toma de decisiones y las acciones a implementar por cada una de las jurisdicciones del país. 

Basado en los datos de las Estadísticas Vitales de 2024, el informe revela que el 69,1% de los 376.405 fallecimientos notificados durante ese año en el país tuvo como causa una ENT. Asimismo, se observa un crecimiento sostenido en los fallecimientos por ENT conforme aumenta la edad, alcanzando su pico máximo en el grupo de 75 años y más. El boletín da cuenta de que este tipo de enfermedades explicó el 61,5% de los Años Potenciales de Vida Perdidos (APVP) antes de los 75 años y que, en todos los rangos etarios, las tasas fueron superiores en varones que en mujeres. 

A nivel nacional, la Tasa de Mortalidad Ajustada por Edad (TAMPE) se ubicó en 418,2 por 100.000 habitantes. Uno de los hallazgos centrales del boletín fueron las profundas brechas entre jurisdicciones. La provincia con la TAMPE más alta fueron Misiones (603,2), que casi duplicó a Jujuy, provincia con la tasa más baja (305,5). Entre las jurisdicciones con tasas más elevadas también se encontraron Chaco (489,2), San Luis (475,1) y Formosa (465,7), mientras que en las más bajas se destacaron también CABA (315,7) y Chubut (348,0). 

En el análisis por tipo de ENT, se observa que las enfermedades cardiovasculares (ECV) fueron las que tuvieron mayor incidencia en la mortalidad por esta causa, al representar el 40,4% de los fallecimientos. En segundo lugar, se ubicó el cáncer que ocasionó el 23% de las muertes por ENT. En menor medida se ubicaron la enfermedad renal (3,7%), la diabetes (3,4%) y las enfermedades respiratorias crónicas (2,4%). 

Asimismo, del total de las defunciones por ECV sucedidas en el 2024, el 25,1% fueron por insuficiencia cardíaca, seguidas por las enfermedades isquémicas (21,7%), por las cerebrovasculares (16,9%) y, por último, por las enfermedades hipertensivas (7,0%). Ahora bien, el informe señala que el perfil de causas cardiovasculares se invierte según el sexo. 

En varones, la primera causa fueron las enfermedades isquémicas (25,2%), seguidas por la insuficiencia cardíaca (22,8%) mientras que, en mujeres, la primera causa fue la insuficiencia cardíaca (27,5%), relegando a las enfermedades isquémicas al segundo lugar (18,3%). Las enfermedades cerebrovasculares (17,3% en varones y 16,5% en mujeres) y las hipertensivas (6,2% en varones y 7,8% en mujeres) mantienen posiciones similares en ambos sexos.

Este análisis se realiza desde 1997, año en que se implementó el sistema de Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE 10) en el país. Desde entonces, las ENT fueron la principal causa de fallecimientos en nuestro país, excepto en los años de pandemia, en donde su peso relativo cayó a causa del Sars-COV-2. Sin embargo, la tendencia histórica también evidencia una reducción constante y estadísticamente significativa en la Tasa de Mortalidad Ajustada por Edad por ENT. El Porcentaje Estimado de Cambio Anual (PECA) reflejó un descenso del -1,2% anual en la población general y una disminución de la mortalidad de un 1,4% anual en varones y de un 1,0% en mujeres. 

Para sostener esta curva descendente y mitigar la mortalidad prematura, el boletín enfatiza la necesidad de articular intervenciones en los tres niveles de atención, combinando la prevención primaria con en el tamizaje, el diagnóstico oportuno y el control de factores de riesgo metabólicos y vasculares como la hipertensión arterial. 

En esta línea, el Ministerio de Salud de la Nación implementó el Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV), que organiza circuitos coordinados de atención para reducir los tiempos de diagnóstico, derivación y tratamiento y favorecer el acceso oportuno a terapias de reperfusión. En los últimos meses, el programa incorporó al PAMI a la red de atención y avanzó en un convenio con el Municipio de Tres de Febrero, que articula el sistema de emergencias local con el Hospital Nacional Posadas como centro receptor de alta complejidad. 

Por otro lado, a fin de fortalecer las redes asistenciales de la enfermedad renal crónica avanzada, en mayo de este año el INCUCAI, el Hospital Nacional Posadas y el Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario de Esteban Echeverría firmaron acuerdos de cooperación y compromiso de gestión para fortalecer la implementación del Programa para el Abordaje Integral de la Enfermedad Renal Crónica Avanzada  y consolidar el funcionamiento de consultorios orientados a la detección temprana, el seguimiento y el cuidado integral de los pacientes. 

La publicación de este boletín permite contar con información actualizada para orientar las políticas destinadas a reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles y las brechas entre jurisdicciones. En este marco, el Ministerio de Salud de la Nación continuará fortaleciendo las estrategias de prevención, detección temprana, diagnóstico y tratamiento oportuno, así como la organización de redes asistenciales que aseguren la continuidad de los cuidados y una respuesta adecuada en cada territorio. (APFDigital)

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