La Peregrinación de los Pueblos transita sus últimos kilómetros y llegará a las 18 a Paraná 

Los fieles que participan de la 44ª Peregrinación de los Pueblos reanudaron la marcha después de un descanso de dos horas. Testimonios que dieron cuenta de emociones, agradecimientos y el esfuerzo de caminar los 90 kilómetros entre Hasenkamp y Paraná.

La 44ª Peregrinación de los Pueblos continuó este sábado su recorrido hacia el Santuario de La Loma, en Paraná, luego de que los fieles completaran 43 de los 90 kilómetros que separan Hasenkamp de la capital entrerriana. Tras descansar durante dos horas, los caminantes retomaron la marcha entre canciones, oraciones y testimonios de fe que compartieron con Elonce.

La multitudinaria manifestación religiosa comenzó el viernes por la tarde en la ermita de la Virgen de Schoenstatt, en Hasenkamp, y avanzó durante toda la noche, con paradas programadas para que los participantes pudieran recuperar energías.

En una de esas pausas, Elonce acompañó en vivo la salida de los peregrinos, quienes se preparaban para recorrer otros diez kilómetros hasta el siguiente punto de descanso. Aunque el cansancio y las bajas temperaturas se hicieron sentir, muchos destacaron la emoción de continuar el camino.

 “Agradecer y volver a pedir a la Madre”

 Entre los testimonios recogidos por Elonce, una peregrina explicó que realizaba la caminata con diferentes intenciones personales. “Muchos, muchos pedidos. Las dos cosas, agradecer y volver a pedir a la Madre, que siempre cumple. Por lo menos a mí siempre ha cumplido”, expresó.

La mujer llevaba una imagen religiosa entre sus manos y, al ser consultada sobre su significado, aseguró: “Es algo hermoso y fundamental para mí”.

A su alrededor, otros fieles avanzaban por la banquina mientras se escuchaban canciones dedicadas a María. La caminata continuó en un clima de acompañamiento colectivo, con personas de distintas edades y localidades.

El frío y el cansancio durante la madrugada

El descenso de la temperatura fue uno de los aspectos que mencionaron quienes caminaron durante la noche. “Frío, mucho frío, pero bueno, el calor humano para seguir avanzando, si Dios quiere”, expresó uno de los participantes.

Una mujer que realizaba la peregrinación por primera vez también compartió su experiencia. “Estamos felices. Yo feliz en mi primera caminata, así que re bien, un poquito adolorida de las piernas, pero de diez”, manifestó.

Al preguntarle de dónde obtenía la fortaleza para continuar, respondió: “De la fe, la fe que tengo y María me da esa fuerza”.

Otros peregrinos reconocieron que el trayecto comenzaba a resultar más exigente, aunque mantenían la intención de completar el recorrido hasta Paraná. “Voy a hacer el intento de llegar”, expresó una participante que ya sentía molestias físicas.

Entre los caminantes se encontraban fieles de Viale, algunos de ellos con una extensa trayectoria en esta manifestación religiosa. “Cansados, pero felices”, respondieron cuando Elonce les preguntó cómo se sentían después de recorrer buena parte del trayecto.

Dos de los participantes señalaron que estaban realizando su peregrinación número 31 y 20, respectivamente, una muestra de la continuidad de esta tradición entre las familias entrerrianas.

Una de las mujeres relató que este año había atravesado una dificultad durante la madrugada. “Este año en la madrugada yo nunca me había descompuesto y me descompuse. Rarísimo. Y así, son experiencias, pero es una experiencia hermosa y es un encuentro con Dios y con Mater, maravilloso”, contó.

Al explicar qué los impulsaba a seguir caminando, los fieles destacaron especialmente la dimensión espiritual de la experiencia. “De la oración primero y lo otro de la fe”, resumieron.

La fuerza para completar los 90 kilómetros

 A medida que avanzaba la mañana, Elonce conversó con otros participantes que transitaban el recorrido con diferentes motivaciones.

Una mujer explicó que su principal intención era agradecer por su madre. “Agradecer, agradecer, sí, por mi mamá”, manifestó.

Otra peregrina, que participaba por primera vez junto con un grupo de amigos, reconoció que sentía dolores por el esfuerzo físico. Cuando le preguntaron de dónde obtenía la fuerza para continuar, respondió brevemente: “De la Mater”.

Los testimonios reflejaron las distintas experiencias que conviven durante la peregrinación: quienes caminan para agradecer, quienes llevan pedidos personales y quienes encuentran en la oración y el acompañamiento una manera de superar el cansancio.

Durante una de las paradas de descanso de la Peregrinación de los Pueblos, los fieles compartieron sus experiencias, las dificultades del recorrido y las intenciones que los impulsaron a participar.

Una peregrina de Diamante contó a Elonce que realizaba la caminata por segunda vez y que había optado por utilizar pantuflas debido al dolor en los pies. “Vengo bien, pero los pies ya están en las últimas. Es la segunda vez que hago la peregrinación en pantuflas y me funciona. Además, en una de las etapas anteriores me caí en un pozo con barro y las zapatillas no daban más”, relató.

Otra de las participantes, que llevaba una imagen religiosa, reconoció el cansancio acumulado durante la caminata. “Estoy un poco dolorida”, expresó y, al ser consultada sobre el significado de la imagen que llevaba consigo, respondió: “Es lo más grande”.

Los peregrinos también destacaron que cada participante realizó el recorrido con motivaciones personales, tanto para agradecer como para pedir por situaciones particulares. Durante las paradas, pudieron recuperar energías, descansar algunas horas y recibir la asistencia de los equipos de salud y voluntarios que acompañaron la peregrinación.

A qué hora llegarán los peregrinos a Paraná

 La 44ª Peregrinación de los Pueblos se desarrolla bajo el lema “Peregrinos con María, hacia un mundo más humano”.

El recorrido comenzó en Hasenkamp y comprendió diferentes puntos de descanso, entre ellos sectores cercanos a Cerrito y El Palenque, antes de continuar hacia Paraná.

La llegada de la imagen cabecera al Santuario de La Loma está prevista para alrededor de las 18 de este sábado, mientras que el grueso de los peregrinos arribaría aproximadamente a las 19. En el santuario se realizará la celebración religiosa de cierre, con la que concluirán las dos jornadas de caminata.

Este sábado, mientras los participantes transitaban los últimos kilómetros, la cobertura especial de Elonce continuó recogiendo sus historias, agradecimientos y pedidos, en una tradición que vuelve a unir Hasenkamp y Paraná.

Cómo nació la Peregrinación de los Pueblos

La historia de la Peregrinación de los Pueblos se remonta a principios de la década de 1980, cuando Jorge Quiroz y Amelio Rodríguez, dos jóvenes de Hasenkamp pertenecientes al Movimiento de Schoenstatt, decidieron realizar una caminata hasta el Santuario de La Loma, en Paraná.

Ambos se preparaban para sellar su Alianza de Amor con la Virgen María y buscaban expresar su compromiso religioso mediante un sacrificio personal. Fue así que surgió la propuesta de recorrer a pie los aproximadamente 90 kilómetros que separaban ambas localidades.

La primera experiencia estuvo marcada por las dificultades. Una fuerte tormenta sorprendió a los jóvenes cuando habían avanzado unos 15 kilómetros y los obligó a suspender el trayecto. Sin embargo, retomaron la iniciativa el fin de semana siguiente y consiguieron llegar al santuario.

Aquella experiencia, concretada en 1983, marcó el nacimiento de una tradición que comenzó con apenas dos caminantes y que, con el paso de los años, convocó a miles de personas.

De dos peregrinos a una multitud

En sus primeros años, la peregrinación fue una iniciativa sencilla, impulsada por jóvenes vinculados a Schoenstatt. Con el tiempo comenzaron a sumarse familiares, amigos, integrantes de parroquias y comunidades religiosas de diferentes localidades.

La participación creció progresivamente hasta transformar la caminata en una de las manifestaciones de fe más importantes de Entre Ríos. En 1992 fue declarada de interés municipal y provincial, mientras que en 2000 el entonces arzobispo de Paraná, monseñor Estanislao Karlic, la incorporó al calendario litúrgico arquidiocesano.

La fecha quedó establecida para el viernes y sábado anteriores al tercer domingo de octubre, coincidiendo con la celebración del Día de la Madre en Argentina y en cercanías del 18 de octubre, una jornada significativa para el Movimiento de Schoenstatt.

La caminata mantuvo desde sus orígenes el sentido de peregrinar hacia María como expresión de agradecimiento, oración y renovación espiritual.

Para esta 44ª edición, la organización preparó un dispositivo sanitario que contará con 11 ambulancias, carpas de atención en las paradas y entre 200 y 300 colaboradores distribuidos a lo largo del recorrido.

Los caminantes dispondrán de puestos de hidratación, asistencia médica, vehículos de apoyo y espacios para descansar. Los tramos estarán organizados con pausas que permitirán recuperar energías antes de continuar. También se prestó especial atención a los sectores que presentan menor iluminación durante la noche, principalmente en dirección a Cerrito y El Palenque. (APFDigital)

 

 

 

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