Brasil define a su presidente: ¿Lula o Bolsonaro?

Brasileños irán a las urnas este domingo en un balotaje con final abierto. En diálogo con esta Agencia, la licenciada en Ciencia Política y Cooperación Internacional, Mariana Polito definió esta segunda vuelta como un “empate técnico”. Analizó la paridad electoral, el desgaste de los oficialismos y los desafíos de gobernabilidad. Además, advirtió sobre las posibles consecuencias para Argentina.

“Ha sido una sorpresa el resultado de la primera vuelta en Brasil”, señaló una especialista en Ciencia Política y Cooperación Internacional en diálogo con El Observador. Según explicó, los sondeos previos ubicaban a Lula dos puntos por encima, pero el resultado terminó favoreciendo a su rival.

Las últimas encuestas, sin embargo, mostraban un escenario más ajustado. “Hay como un empate técnico, pero con un repunte leve de Lula”, sostuvo la entrevistada, quien aclaró que todavía existen varios factores de incertidumbre. Uno de ellos es el destino de los votos que en la primera vuelta fueron a terceras fuerzas, que representaron alrededor de siete puntos porcentuales. “No es que se puede transpolar automáticamente que aquellos terceros partidos se van a inclinar por una u otra opción”, advirtió.

A ese escenario se suma el ausentismo. Más de 30 millones de personas no participaron de la primera vuelta, aunque la especialista señaló que no necesariamente habrá una mayor concurrencia en el balotaje. Según recordó, la participación electoral brasileña suele ubicarse entre el 78% y el 80%, y en las segundas vueltas ese porcentaje puede mantenerse o incluso disminuir.

El voto contra los oficialismos

Más allá de la incidencia de factores como la religión y la economía, la especialista puso el foco en una tendencia que atraviesa a distintos países de América Latina: el desgaste de los gobiernos y la dificultad de los oficialismos para renovar sus mandatos. “Hay un descontento en general hacia los oficialismos”, afirmó. En ese sentido, mencionó que, de las últimas 25 elecciones presidenciales de la región, aproximadamente 19 gobiernos en ejercicio no lograron continuar en el poder.

Para la entrevistada, esta tendencia se acentuó después de la pandemia, en un contexto de mayores demandas sociales y menor paciencia frente a los tiempos de respuesta de la política. “Mucha gente vota por el anti. Antiperonismo, antilulismo, antibolsonarismo”, resumió.

La especialista consideró que las sociedades esperan resultados en plazos cada vez más cortos y que eso afecta la continuidad de los proyectos políticos. “La sociedad vota un candidato, pero no tiene quizás tanta paciencia para evaluar y que se vean cambios reflejados”, explicó.

En Brasil, esa dinámica se combina con la polarización entre Lula y Bolsonaro. Aunque también mencionó la influencia del voto evangélico, vinculada a la figura de Michelle Bolsonaro, sostuvo que el descontento con los oficialismos permite comprender un fenómeno más amplio que atraviesa a la región.

Un Congreso adverso y el desafío de negociar

El resultado electoral también determinará las condiciones en las que el próximo presidente deberá gobernar. En caso de una victoria de Lula, la especialista anticipó dificultades para construir acuerdos parlamentarios, debido al peso de los sectores de centro-derecha y del Partido Liberal. “Lula se enfrentaría a un parlamento bastante hostil”, advirtió.

Por eso, consideró que una eventual gestión del dirigente del Partido de los Trabajadores tendría que priorizar la negociación con otras fuerzas políticas. “Va a tener que negociar mucho, porque ahí no tenés margen”, afirmó. También recordó el antecedente de la destitución de Dilma Rousseff y planteó que la posibilidad de un impeachment podría convertirse en una herramienta recurrente de presión parlamentaria.

Para la entrevistada, superar la polarización será uno de los principales desafíos de una eventual presidencia de Lula. “Lo principal que tendría que buscar Lula para poder gobernar” es una mayor capacidad de diálogo y consenso, sostuvo. En cambio, una victoria de Flavio Bolsonaro, según su análisis, consolidaría el peso de las fuerzas de derecha y centro-derecha en América Latina y reforzaría esa orientación política en la región.

Por qué la elección importa para Argentina

Uno de los puntos centrales del análisis es la relación entre el resultado brasileño y el futuro del Mercosur. La especialista destacó el papel de Lula en el impulso al acuerdo entre el bloque sudamericano y la Unión Europea, una negociación que también involucra los intereses comerciales argentinos. “Lula ha sido un gran impulsor, un gran motorizador de lo que fue el acuerdo Unión Europea-Mercosur”, señaló.

En contraposición, advirtió sobre las consecuencias que podría tener una mayor preferencia por los acuerdos bilaterales entre países, en detrimento de una estrategia regional compartida. En ese sentido, vinculó las posiciones de Flavio Bolsonaro y Javier Milei con una orientación favorable a las negociaciones directas entre gobiernos. “El Mercosur nació con el espíritu de fortalecerse como un bloque económico”, remarcó. Por eso, planteó que un debilitamiento de la integración podría reducir la relevancia del bloque y afectar las posibilidades de coordinación comercial entre sus integrantes.

La elección brasileña también se inscribe, según su análisis, en una disputa geopolítica más amplia. La especialista señaló que los recursos minerales y las tierras raras de Brasil tienen un valor estratégico para la industria tecnológica y para Estados Unidos, que busca reducir su dependencia de China.

“Todo lo que implica liderar la carrera tecnológica a nivel internacional implica garantizar el acceso a esos recursos”, explicó. En ese escenario, consideró que Brasil ocupa un lugar relevante por su disponibilidad de materias primas y por su peso en la región.

Polito anticipó que el resultado saldrá rápido. En la primera vuelta, a las 21 el escrutinio estaba prácticamente consolidado y desde las 19.30 había tendencia. Ahora se vota una sola categoría, y en Brasil no hay escrutinio intermedio: todo va directo al Tribunal Superior Electoral. Estimó que hacia las 19 habrá novedades sólidas. (APFDigital)

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