Quién es André Janones, el “general del Ejército de Lula” al que el presidente le atribuyó la histórica remontada

El diputado de Minas Gerais dirigió la militancia del oficialismo brasileño en redes sociales. El canal de WhatsApp que creó un día después de la primera vuelta superó los 10 millones de seguidores y fue clave para movilizar a los abstencionistas.

“Quiero agradecer a Janones, nuestro general, que tuvo un papel exponencial en esta campaña para levantar diariamente la moral de nuestra tropa”. Las palabras de Luiz Inácio Lula da Silva en un escenario repleto de seguidores apuntaron a uno solo de ellos, un legislador casi ignoto que soñó una remontada que pocos creían posible tras la victoria de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta.

El diputado André Janones, un rostro poco conocido en Brasil hasta la primera vuelta electoral, se transformó en el arquitecto digital de la victoria del oficialismo.

Su militancia en redes sociales se consolidó con la creación del canal de WhatsApp “Ejército de Lula”, que superó los 10 millones de seguidores desde su creación el 5 de octubre, un día después de que el mandatario fue superado por el ultraderechista Flávio Bolsonaro por poco más de 2 millones de votos.

Concebido como canal de difusión bajo una estructura de mando, Janones asumió la figura de “general” de este ejército ficticio para dirigir a la masa de seguidores a marcar tendencias digitales, saturar de comentarios las publicaciones de los opositores o contrarrestar narrativas de desinformación.

“Soy mariscal en el ejército del general Janones”, dijo el propio Lula en una transmisión junto a este agitador de las redes sociales.

En ese ámbito fue que se gestó, entre otras acciones, la campaña del miedo que acabó por restarle votos a Bolsonaro en zonas claves del país y movilizar a los abstencionistas para proclamar al líder del Partido de los Trabajadores (PT) como presidente de Brasil por cuarta vez en la historia.

Lula lo agradeció públicamente en su discurso de la victoria, el domingo por la noche en San Pablo, con Janones a su lado en el escenario. Y pidió que el “Ejército” no se desarme, que siga en actividad y que lo ayude a sostener un gobierno que plantea múltiples desafíos.

La multitud ovacionó al diputado, que lloró al ser homenajeado y abrazó a Lula mientras hablaba.

Del autobús al Congreso

Antes de movilizar a millones de votantes, André Luis Gaspar Janones, de 42 años, era cobrador de autobuses en Minas Gerais.

Nacido en 1984 en un municipio agropecuario, se abrió paso a fuerza de becas universitarias hasta graduarse de abogado.

Estuvo afiliado al PT del 2003, durante el primer mandato de Lula, hasta el 2012. Luego abandonó, argumentando que el espacio político olvidó las premisas que lo cautivaron.

Sin embargo, su verdadero título no lo obtuvo en un aula, sino en la huelga de camioneros de 2018, cuando entendió el magnetismo del formato vertical.

Grabó un vídeo en apoyo a los manifestantes que alcanzó millones de visualizaciones, lo que lo posicionó como portavoz del reclamo.

Surfear la ola de la popularidad digital lo llevó a elegirse diputado por Minas Gerais en 2018, un hito que se repitió en 2022 y ahora, en las legislativas del pasado 4 de octubre.

Su popularidad creció tanto que en las elecciones pasadas llegó a lanzar su precandidatura a presidente por un pequeño partido de centro, aunque desistió para luego apoyar a Lula en los comicios en los que venció a Jair Bolsonaro.

“Janonismo cultural”

Desde la trinchera de Minas Gerais, el segundo mayor colegio electoral de Brasil, con 16 millones de votantes, Janones criticó la “campaña liviana” del progresismo en redes sociales y, tras el tropiezo en la primera vuelta, se entregó de lleno a la tarea de disputarle el espacio virtual a la derecha, que siempre se ha mostrado más ducho en este ámbito.

Esta filosofía de combate digital quedó plasmada en un libro que tituló “Janonismo Cultural” (2023). Según él, lo que está en disputa no es un programa de gobierno, sino el monopolio de la atención del usuario.

Sostiene que el progresismo cometió el error de responder a la provocación digital con discursos elaborados, y llamó a combatir las campañas de desinformación utilizando las mismas herramientas que el adversario: contenido vertical, titulares alarmantes, lenguaje llano y apelación directa a los sentimientos de la audiencia.

Su método no está exento de duras controversias. Su estilo le ha valido varios embates con la Justicia Electoral y con sus rivales políticos, quienes lo acusan de desinformar y orquestar campañas de acoso coordinado.

El propio Tribunal Superior Electoral (TSE) mantuvo al ‘Ejército’ bajo la lupa durante las tres semanas de campaña. El canal ha sido masivamente denunciado, dado de baja, y luego restablecido.

Tras la victoria, Lula también aludió a ese terreno de disputa. “Esta fue una elección en la que tuvimos que vencer la intromisión que vino desde afuera a través de las plataformas digitales, y vamos a tener que regularlas”, dijo en su discurso en San Pablo, publicó InfoBae.

Durante la campaña, el PT había cuestionado públicamente el funcionamiento de plataformas como Meta y X, y Meta negó las acusaciones de sesgo político. (APFDigital)

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