Estiman que hay más de 300 personas en situación de calle en Paraná

La cantidad de personas en situación de calle continúa creciendo en Paraná y plantea un desafío que excede la falta de lugares para dormir. Las dificultades económicas, la pérdida de vínculos y los problemas de salud conforman una realidad compleja.

Según las estimaciones del dispositivo municipal de atención, actualmente hay más de 300 personas en esta situación en la capital entrerriana.

Julián Jarupkin, referente provincial de Libres del Sur Entre Ríos y coordinador de Integración Social para Personas en Situación de Calle de la Municipalidad de Paraná, destacó la importancia de visibilizar la problemática, cuestionar las miradas estigmatizantes y fortalecer el trabajo conjunto entre el Estado, las organizaciones sociales y las instituciones académicas.

En cuanto a las cifras, que reflejan la evolución de la problemática, mencionó que a fines de noviembre del año pasado, durante un relevamiento nacional, se habían contabilizado más de 210 personas en situación de calle en Paraná. En 2026, la estimación del dispositivo municipal superó las 300. “Hoy vemos que hay alrededor de tres o cuatro personas nuevas que llegan al dispositivo por semana”, señaló.

Sin embargo, aclaró que el número corresponde a los registros de atención y que podría haber más personas que no concurren a estos espacios, especialmente quienes permanecen fuera del casco céntrico o desconocen dónde solicitar asistencia.

Dispositivo municipal

Sobre el dispositivo municipal, ubicado en calle Belgrano 587, mencionó que tiene una capacidad máxima de entre 38 y 40 personas y mantiene una lista de espera de aproximadamente 30.

A este espacio se suman el refugio de Cáritas, con 15 plazas; la Casa de la Mujer, cuyo cupo puede variar entre cinco y ocho lugares, y la residencia municipal Teresa de Calcuta, con ocho plazas.

En total, son alrededor de 70 los lugares destinados a alojamiento que se encuentran ocupados. La demanda, además, incluye a quienes esperan acceder a un lugar y a las personas que todavía no están vinculadas con los dispositivos existentes.

El escenario evidencia que la respuesta no puede limitarse a garantizar alojamiento temporal: también es necesario abordar las condiciones económicas, sociales y vinculares que dificultan que las personas puedan recuperar estabilidad y construir un proyecto de vida.

Una problemática compleja

El referente también vinculó el agravamiento de la problemática con el contexto económico nacional. Mencionó los recortes de programas, las dificultades que afectan a las pensiones no contributivas, el estancamiento de las jubilaciones mínimas y las limitaciones en el acceso a la educación y la salud.

A su entender, estos factores no sólo pueden incrementar la cantidad de personas que necesitan asistencia, sino que también dificultan la salida de la situación de calle. Por eso, consideró fundamental sostener respuestas que contemplen las distintas dimensiones del problema, en lugar de responsabilizar exclusivamente a cada persona por las circunstancias que atraviesa.

El coordinador planteó que muchas veces los prejuicios se instalan porque se desconocen las múltiples dificultades que pueden atravesar quienes no sólo perdieron su vivienda: también sufren la pérdida de vínculos, la inestabilidad económica, la falta de trabajo y las dificultades para acceder a herramientas que permitan recuperar autonomía. “Entender la situación de calle es entender que tiene un entramado muy complejo de situaciones”, afirmó a Uno.

Atención de la salud mental

La atención de la salud mental constituye otro componente del abordaje. En el dispositivo municipal trabaja, desde hace aproximadamente cinco años, un equipo del Hospital Escuela de Salud Mental integrado por un psicólogo, un psiquiatra y una trabajadora social.

Según detalló Jarupkin, los profesionales concurren dos días por semana, durante períodos de entre dos horas y media y tres horas, y atienden entre ocho y 12 personas por jornada. También se articulan intervenciones con el Centro Huella, Coronar y distintos centros de salud.

El trabajo se complementa con las acciones de la Red por los Derechos de las Personas en Situación de Calle, que cumplió siete años de funcionamiento y reúne a organizaciones e instituciones comprometidas con esta problemática.

Jarupkin destacó que una de las líneas de intervención apunta a acompañar a quienes egresan de los espacios de alojamiento, con el objetivo de favorecer su reinserción social y su integración sociocomunitaria. En ese marco, Libres del Sur desarrolla actividades en articulación con la Municipalidad de Paraná.

También mencionó un convenio con una unidad académica de la Universidad Católica Argentina (UCA), a través del cual seis grupos de practicantes participan de talleres en el dispositivo de calle Belgrano 587. Además, se impulsaron prácticas educativas territoriales abiertas a estudiantes de distintas carreras, cuyo cupo inicial de 20 participantes se completó el primer día.

Estas experiencias buscan fortalecer la articulación entre la formación académica y el trabajo territorial, además de ampliar la participación de estudiantes y organizaciones en las tareas de acompañamiento. “Nosotros intentamos tejer redes que sean una contención para aquellas personas que hoy lo necesitan”, dijo a modo de conclusión.

Conversatorio sobre el tema en Trabajo Social

Frente a esta problemática, la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) realizará hoy a las 17 en su Aula Magna –situada en Almirante Brown 54, en Paraná– un conversatorio-taller, denominado “Situación de calle: ser o estar. Realidades, prejuicios y red de trabajo”. La actividad es libre y gratuita y entregará certificados. No se requiere inscripción previa: los asistentes podrán registrarse en la entrada.

Esta actividad es impulsada desde la cátedra de Teoría del Vínculo y la Comunicación de la Facultad de Trabajo Social, y estará organizada en dos momentos. Primero se desarrollará un panel con integrantes de la red y referentes vinculados con el trabajo territorial y las instituciones. Después de una pausa, habrá una instancia grupal para intercambiar experiencias, proponer acciones y asumir compromisos.

La convocatoria está dirigida a estudiantes, docentes, vecinos y organizaciones sociales. El objetivo es dar a conocer el trabajo de la red, problematizar los prejuicios y generar propuestas que puedan traducirse en intervenciones concretas. La intención es que la experiencia tenga continuidad durante el próximo año con nuevas actividades abiertas a la comunidad.

Uno de los ejes del conversatorio será la estigmatización de quienes viven en la calle y la idea, todavía extendida, de que permanecen en esa situación por elección propia o porque no aceptan las reglas de los refugios.

La actividad, en la que Julián Jarupkin integrará el panel, buscará poner en discusión una problemática que crece en Paraná y que exige respuestas sostenidas. Frente a una realidad atravesada por múltiples factores, el desafío es fortalecer las redes de asistencia e inclusión, superar las miradas estigmatizantes y generar condiciones para que quienes hoy están en situación de calle puedan recuperar su autonomía. (APFDigital)

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