Los demócratas toman el control total del Congreso de Estados Unidos en un duro golpe a Trump

Los demócratas ganaron varios bastiones republicanos como Kansas, Texas y Carolina del Sur. La derrota pone en jaque a Trump, que ya venía golpeado por la economía y la guerra con Irán.

Los demócratas tomaron el control de ambas cámaras este martes, según las proyecciones de los medios estadounidenses, provocando una derrota contundente de los republicanos del presidente Donald Trump en las elecciones de medio término.

Después de quedarse con la mayoría en la Cámara de Representantes, los demócratas ganaron varios bastiones republicanos como Kansas, Texas, Carolina del Norte, Carolina del Sur o Iowa, con lo que podrán restringir considerablemente los poderes del presidente estadounidense durante el resto de su mandato.

El partido republicano se vio visiblemente afectado por la creciente impopularidad de Trump, los efectos de sus políticas y la guerra iniciada por EE.UU. e Israel contra Irán hace más de ocho meses. En su primera reacción pasada la medianoche, Trump afirmó que el partido republicano habría ganado por un “margen aplastante” si él hubiera sido candidato.

Los demócratas festejaron en Virginia, Massachusetts, Delaware, Nueva Jersey, Rhode Island e Illinois, estados que se presentaban como victorias claras para los demócratas en su carrera por el Senado. Los republicanos retenían varios de los escaños del Senado en los que tradicionalmente se imponen, entre ellos los de Florida, Virginia Occidental, Wyoming y Tennessee. Estos comicios ponían en juego 35 escaños de la Cámara Alta, los 435 de la Cámara de Representantes y más de 30 gobernaciones estatales.

La derrota republicana en el Senado abre la puerta a un nuevo intento de destitución de Trump, tras las dos votaciones de censura que sufrió en su primer mandato (2017-2021). Trump aseguró que estaba dispuesto a convertirse en “Mr Veto” y bloquear las iniciativas legislativas de un Congreso opositor, lo que elevaría aún más la temperatura política del país.

Gabriel Puricelli, coordinador del Programa de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, dijo en diálogo con Página/12: “Trump le hace pagar al partido republicano el alto costo de sus dos promesas incumplidas más reprochadas por sus votantes: la suba de los precios con más impacto en el consumo de los hogares y las nuevas guerras y agresiones a otros países”.

 

Las disputas clave en el Senado

Los primeros resultados llegaron desde el estado sureño de Virginia, donde el senador demócrata Mark Warner, que buscaba la reelección, ganó las elecciones derrotando al republicano Bert Mizusawa con el 59 por ciento de los votos. CNN recordó que la victoria de Warner se produce en un estado con una de las mayores concentraciones de empleados federales, quienes sufrieron en carne propia las consecuencias de los recortes presupuestarios de Trump al inicio de su segundo mandato.

El senador demócrata Jon Ossoff retuvo su escaño en Georgia, un estado en el que Trump ganó en las elecciones de 2024 y que llegó a las urnas tras un récord de participación anticipada. Ossoff, el senador más joven del país y una de las figuras demócratas mencionadas como posible aspirante a la candidatura presidencial de 2028, venció al republicano Mike Collins sumando más del 65 por ciento de los votos, de acuerdo al recuento parcial de votos.

En un resultado histórico, James Talarico se convirtió en el primer senador demócrata elegido por Texas en 38 años. La demócrata Annie Andrews ganó sorpresivamente la elección al Senado por Carolina del Sur frente a la republicana Darline Graham, según las proyecciones de las cadenas CNN y NBC News. El último demócrata que ganó una elección al Senado por ese estado del sudeste fue Firtz Hollings en 1998.

El candidato demócrata por New Hampshire al Senado, Chris Pappas, venció a su rival republicano y se convertirá en el primer hombre abiertamente gay en el Senado estadounidense. La republicana Ashley Moody ganó la banca en el Senado estadounidense que dejó Marco Rubio tras asumir como secretario de Estado del presidente Donald Trump, en una reñida contienda contra la demócrata Angie Nixon. El otro triunfo republicano, al cierre de esta edición, se daba en Virginia Occidental.

Cabe destacar también a la demócrata Gina Hinojosa, quien se convertirá en la primera gobernadora latina de Texas, poniendo fin a más de tres décadas de dominio republicano en el cargo. Por su parte el republicano Byron Donalds fue elegido nuevo gobernador de Florida tras imponerse al demócrata David Jolly, y se convertirá en el primer mandatario negro en la historia de ese estado.

Los datos preliminares de boca de urna y de voto por adelantado apuntaban a una mayor participación con respecto a 2022 en estados considerados clave para el control del Senado. Más de 60 millones de estadounidenses votaron ya por anticipado, casi 15 millones más que en las elecciones de medio mandato de 2022.

Gonzalo Fiore Viani, doctor en Relaciones Internacionales (CONICET), aseguró a este diario: “Los primeros resultados arrojan una clara debacle en el ala trumpista del partido republicano. Los demócratas están logrando un verdadero tsunami azul. Todo indica que serán dos años complejos para lo que queda de la administración Trump”. Según Fiore Viani “va a haber una reorganización dentro del propio partido republicano”, mientras que “los posicionamientos internacionales de EE.UU. también se encuentran en crisis”.

 

Trump en el centro del ring

A medida que se cierran las urnas y el optimismo republicano flaquea, los funcionarios de la Casa Blanca insisten en que Trump no interferirá en las elecciones declarando la ley marcial ni instando a los funcionarios a no certificar los resultados electorales. Trump trató de movilizar a su base con más de dos docenas de actos de campaña desde principios de octubre, la gran mayoría en estados en los que ganó fácilmente en 2024, lo que pone de relieve hasta qué punto los republicanos estaban a la defensiva.

Las encuestas de opinión muestran que lo que más preocupa a los votantes es la economía hogareña y que desaprueban la gestión de Trump en este tema, después de que su política arancelaria y su decisión de atacar Irán en febrero aumentaran los costos dentro del país. Los candidatos republicanos, por su parte, tuvieron dificultades para distanciarse de un presidente que exige lealtad y rara vez reconoce sus errores.

Trump enfrenta el peor índice de popularidad de un presidente a medio mandato, con cerca de un 70 por ciento de desaprobación. El 53 por ciento de los votantes latinos se declararon “extremadamente motivados” para acudir a las urnas, una suba considerable si se compara con el 41 por ciento de hace cuatro años, según el centro de estudios Pew. Trump ganó casi la mitad de esos votos en 2024. Ahora solo el 24 por ciento de los votantes de esa importante minoría aprueba su gestión de gobierno. “Va camino de perder todo lo ganado entre los latinos en 2022 como consecuencia de las deportaciones masivas indiscriminadas”, remarcó Puricelli a este diario.

 

La posible reacción de Trump

Una Cámara de Representantes o un Senado demócratas podrán iniciar investigaciones sobre los “negocios en beneficio propio” —según los demócratas— en el gobierno de Trump y exigir concesiones para aprobar leyes. Un Senado demócrata también tendrá el poder de bloquear los nombramientos de Trump, incluidas las candidaturas a la Corte Suprema de Estados Unidos si surgieran vacantes.

Según una encuesta del Instituto de Estudios Gubernamentales de la UC Berkeley, el 63 por ciento de los votantes del estado de California, bastión demócrata, temen que el gobierno de Trump intente frenar el recuento de votos tras las elecciones de este martes. ¿El republicano tiene algún margen para volver a agitar el fantasma del fraude o las irregularidades si se confirma una derrota contundente?

“No tiene margen en los hechos”, aseguró Puricelli, aunque, agrega, “alguien que no aceptó aún haber perdido la presidencial del 2020 es probable que cuestione todo. No hay que olvidar que el movimiento MAGA pasó los últimos seis años ubicando leales en juntas electorales, secretarías de estado y otros organismos estaduales encargados de certificar resultados electorales. Ningún grupo político invierte tanto tiempo y esfuerzo en acumular semejante poder de fuego si no está dispuesto a usarlo”.

Trump recibió el martes por la noche a miembros del gabinete y asesores políticos en el Salón Este de la Casa Blanca, para seguir de cerca los resultados. Su humor no parecía ser el mejor, ya que arremetió contra Fox News por una encuesta sobre las elecciones de medio mandato en las que vio “un ataque premeditado” contra sus políticas. La encuesta de la cadena, cercana a Trump, mostraba que el 87 por ciento de los ciudadanos consultados estaban preocupados por el precio de los combustibles y un 68 por ciento desaprobaba la gestión presidencial. (APFDigital)

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