La creciente ya redujo la playa del Thompson mientras el río se acerca al nivel de alerta de Paraná
El río Paraná alcanzó una altura de 4,54 metros este jueves frente a la ciudad de Paraná, después de registrar una nueva suba de cinco centímetros, y quedó a solo 16 centímetros del nivel de alerta, establecido en 4,70 metros.
La creciente comenzó a modificar la fisonomía de los espacios costeros, especialmente en el balneario Thompson, donde el agua avanzó sobre la playa y se aproximó al sector de duchas. Pese a estas condiciones, continuaron las actividades recreativas y las clases de deportes náuticos.
Durante una recorrida por el tradicional balneario de la capital entrerriana, se observó que el avance del agua redujo la superficie de arena disponible para los visitantes. Sin embargo, todavía había sectores habilitados para disfrutar de la costa, personas tomando sol y guardavidas presentes en el lugar.
En el balneario Thompson, el agua avanzó progresivamente sobre la costa y ya cubrió las duchas destinadas a los bañistas. La reducción del espacio de playa fue uno de los cambios más visibles, aunque las actividades recreativas continuaron durante la jornada.
La situación también genera expectativas sobre cómo podría desarrollarse la temporada de verano. La disponibilidad de playa, las precipitaciones y la evolución del río serán factores importantes para quienes trabajan en actividades turísticas y deportivas vinculadas con el agua.
La evolución del nivel del río es seguida de cerca por los organismos de Defensa Civil, tanto en Paraná como en otras localidades de Entre Ríos. Mientras se mantiene la atención sobre las nuevas mediciones, las escuelas de actividades náuticas continúan desarrollando sus propuestas y adaptándose a las condiciones que presenta el cauce.
Cómo afecta la creciente a las actividades náuticas
Desde el Thompson, Elonce dialogó con Tobías Lorenzon, instructor de stand up paddle (SUP), quien explicó que el aumento del nivel del río puede representar tanto una ventaja como una dificultad para quienes ofrecen clases y paseos sobre tablas.
“Nos debemos a un medio náutico que es el agua, nos debemos al río. En lo que es el SUP vamos a ser los beneficiados en cuanto al acceso que vamos a tener al río, a salir a refrescarnos, porque entiendo que playa va quedando cada vez menos”, señaló.
El instructor explicó que una mayor profundidad puede facilitar el ingreso al agua para quienes practican deportes náuticos. Sin embargo, advirtió que la disminución de la superficie de playa podría reducir la cantidad de visitantes que llegan espontáneamente al balneario y descubren allí las propuestas deportivas.
“El turista que venía a la playa y se encontraba con esta oferta de actividades náuticas y de clases posiblemente esté reducido”, consideró.
Las lluvias podrían condicionar la temporada de verano
El profesor contó que la temporada de actividades náuticas comenzó el 21 de septiembre, cuando realizaron el lanzamiento oficial de las propuestas para la primavera y el verano. Debido a las temperaturas elevadas registradas durante las últimas jornadas, consideró que el movimiento ya se asemejaba al de la temporada alta.
No obstante, sostuvo que la cantidad de precipitaciones podría resultar más determinante que la propia creciente para la asistencia de visitantes a las playas y la participación en las actividades recreativas.
“Yo creo que el factor principal de esta temporada van a ser las lluvias, porque una cosa es que haya creciente y otra cosa es que llueva mucho, tres o cuatro días de la semana”, manifestó.
De acuerdo con su análisis, los períodos prolongados de inestabilidad podrían reducir la concurrencia de turistas y vecinos, incluso si las condiciones del río permiten continuar con las prácticas náuticas.
Advierten sobre los camalotes y la presencia de animales
Otro de los aspectos vinculados con la creciente fue la aparición de grandes acumulaciones de camalotes que se desplazaron por el río durante los últimos días.
El instructor recordó que la semana anterior se habían observado extensas masas de vegetación flotante, aunque durante la recorrida de Elonce su presencia era menor en las inmediaciones del balneario. A lo lejos todavía podían distinguirse algunos camalotes en el canal.
“La semana pasada eran realmente islas muy grandes. Hay que advertirle a la gente que, si ve una de estas jangadas de camalotes, tenga cuidado porque muchas veces vienen animales en ellas”, explicó.
Entre los posibles riesgos mencionó la presencia de víboras e insectos que pueden desplazarse sobre la vegetación arrastrada por la corriente. Por ese motivo, recomendó evitar el contacto directo con esas acumulaciones. “Puede haber algunas víboras y muchos insectos, así que más vale los dejamos pasar. No tratamos de agarrarnos, aferrarnos ni atarnos a ellos”, advirtió, publicó Elonce. (APFDigital)