Pericia permitió determinar que el arma que mató a Luciano Emeri es la que se secuestró en un baldío lindero a la casa de los imputados

Una pericia realizada por personal de la Dirección General de Policía Científica de la Policía de Entre Ríos permitió confirmar que el arma que se usó en el crimen de Luciano Emeri, cuyo cadáver fue hallado carbonizado dentro de un auto con dos disparos, arrojó correspondencia con las vainas secuestradas en el cuerpo y en la escena del crimen. Los imputados son Juan Pablo Sotelo y Lautaro Molaro Leonard. Aquella arma se halló en una bolsa en un baldío lindero con la casa de ambos.
jueves 05 de marzo de 2026 | 13:24hs.

La Dirección General de Policía Científica del Ministerio de Seguridad de la provincia realizó una pericia que permitió relacionar que el arma que se usó en el crimen de Luciano Emeri es la que se secuestró en los primeros momentos de la investigación, cuando en un allanamiento a la casa de un testigo cuya identidad se resguardó, se la halló dentro de una bolsa de nylon negra en un baldío que es vecino a la casa de los imputados. Está ubicado frente a la casa de uno y al lado de la del otro.

El arma de marras es una pistola calibre 9 milímetros. De los correspondientes cotejos de rigor se concluyó que tres fragmentos de encamisado que se extrajeron del cadáver de Emeri y el resto de encamisado secuestrado en Boulevard Libertad, a unos 150 metros de ruta Nº8, en Cerrito, fueron disparadas por aquella arma. También concluyó que tanto la vaina servida hallada dentro del Ford Fiesta  y tres halladas en Boulevard Libertad fueron disparadas por la misma arma secuestrada.

En una de las audiencias de prisión preventiva que se realizaron, el fiscal Laureano Dato, entre otra sólida evidencia de cargo que pudo recabar en la investigación, destacó que en los allanamientos que se realizaron se halló en un baldío lindero a la casa de los imputados una bolsa negra con un arma calibre 9 milímetros de las que la Policía Científica pudo observar –sin que se tratase en ese momento de una pericia- que estaba cargada pero con el cargador incompleto, añadiendo que la balas tendrían relación con las vainas halladas donde se encontró el auto arrasado por el fuego –en el que se halló una en el interior- y la que se levantó a varios metros donde fue ultimada la mascota de Emeri.

Emeri fue hallado calcinado y con dos disparos en un Ford Fiesta blanco destruido por el fuego y su perro ejecutado, aparentemente con la misma arma con la que el autor del crimen le efectuó dos disparos a Emeri. Un testigo cuya identidad se preservó, dijo que ambos le reconocieron el crimen.

Ambos están imputados del crimen ocurrido “el miércoles 4 de febrero de 2026 alrededor de la 1:30” cuando “Sotelo pactó con Emeri, a través de la Red Social WhatsApp un encuentro para efectivizar la compraventa de sustancias estupefacientes, presuntamente Flores de Cannabis (Marihuana), en la intersección de las Ruta 8 y 12, sobre el camino que va al acceso a Pueblo Curtiembre. Ejido de Cerrito. Departamento Paraná Provincia de Entre Ríos”.

La acusación sostiene que “en los minutos posteriores la víctima Emeri arribó al lugar pactado, a bordo del vehículo marca Ford Fiesta blanco…, en tanto el imputado lo hizo en su camioneta Toyota Hilux gris…, por motivos que por el momento se desconocen, Sotelo con el claro propósito de darle muerte a Emeri, le efectuó al menos dos disparos con un arma de fuego tipo pistola calibre 9x19 mm, ejecutando a su vez con la misma arma a la mascota (can) que lo acompañaba”.

También se le atribuyó que “posteriormente, con el fin de ocultar el delito cometido y procurar su impunidad, Sotelo dio inicio a un foco ígneo al vehículo donde se encontraba la víctima Emeri, resultando el misma carbonizado, no pudiendo determinar por el momento si el deceso de la víctima se produjo en los momentos previos o posteriores al inicio del fuego".

Evidencia de cargo

Dato detalló la evidencia que la División Homicidios y la de la Policía Científica pudo recabar en la etapa inicial de la investigación, destacando que se pudo reconstruir por las cámaras de seguridad de Cerrito, que están conectadas a la Policía, el trayecto de los rodados en los que se trasladaban la víctima y los imputados, que concurrieron en una Toyota Hilux de Solaro. (APFDigital)