El BCRA renovó el swap con el Banco Popular de China por 5 años, dos más que en los acuerdos anteriores

Las dos instituciones extendieron su acuerdo de intercambio de monedas a 17 años de la primera firma, con una vigencia superior a la de todos los contratos previos entre ambos bancos centrales.
miércoles 05 de agosto de 2026 | 13:32hs.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Banco de la República Popular de China (PBoCrenovaron este miércoles su acuerdo bilateral de swap de monedas por RMB 130.000 millones (aproximadamente USD 19.000 millones). En esta oportunidad, sin embargo, hubo una novedad respecto a los acuerdos anteriores: el plazo de vencimiento se extendió de tres a cinco años, lo que otorga mayor previsibilidad a una herramienta que ambas instituciones sostienen desde 2009.

El tramo activado por 35.000 millones de yuanes (equivalentes a USD 5.000 millones), puesto en marcha a comienzos de 2023 para respaldar la estabilidad financiera y el comercio bilateral, permanece vigente. Esta porción del swap es liquidez en divisas disponible para usar de inmediato ante cualquier eventualidad sin necesidad de pedir autorización.

Según el comunicado que envió el BCRA, la renovación “afianza la estrecha cooperación entre ambas instituciones y la excelente relación que han mantenido en los 17 años transcurridos desde el primer acuerdo firmado en 2009”.

La firma se concreta justo un día antes del vencimiento formal del contrato anterior, previsto para este jueves 6 de agosto, y llega tras semanas de negociaciones en las que el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, había confirmado la intención de extender el mecanismo. “Estamos hablando con ellos igual que todas las últimas veces para extenderlo, no hay ningún plan de eliminarlo”, había dicho Bausili a mediados de año.

El swap funciona como una disponibilidad contingente de divisas: mientras los fondos no son utilizados, el intercambio contable entre ambos bancos centrales no genera intereses. El mecanismo contempla dos modalidades —la onshore, sujeta a controles de capitales impuestos por China, y la offshore, sin esos controles— y otorga al BCRA flexibilidad para operar con yuanes tanto en el mercado local como en el internacional. En otra oportunidad, Bausili había subrayado que el componente activado del swap “permite operar sin pedir autorización”, lo que amplía el margen de maniobra de la autoridad monetaria.

El antecedente del swap

El acuerdo tiene sus raíces en julio de 2009, cuando el entonces presidente del BCRA, Martín Redrado, y su par chino firmaron el primer contrato por RMB 70.000 millones (USD 10.200 millones), en el contexto de la crisis financiera global. Ese primer swap venció sin ser activado. El monto total creció hasta los actuales RMB 130.000 millones tras la incorporación de un acuerdo suplementario por RMB 60.000 millones firmado en 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri, que se sumó al contrato de RMB 70.000 millones renovado en 2017.

El tramo que permanece vigente se activó durante la gestión del expresidente Alberto Fernández, cuando la falta de reservas internacionales llevó al BCRA a utilizar unos USD 5.000 millones para el pago de importaciones desde China y para afrontar vencimientos con organismos internacionales. Al 14 de enero de 2026, el saldo remanente de ese tramo había descendido a USD 679 millones, lo que implicó la devolución de casi el 90% de los fondos utilizados. Los fondos en uso pasaron de RMB 21.000 millones (USD 3.097 millones) al cierre de 2024 a RMB 7.000 millones (USD 1.032 millones) al 31 de diciembre de 2025.

La decisión de renovar el acuerdo se tomó pese a que desde el inicio de la cuarta fase del programa monetario, en enero de 2026, la autoridad monetaria acumuló USD 13.373 millones en compras de divisas —tanto en el Mercado Libre de Cambios (MLC) como en operaciones en bloque—, con un objetivo de acumulación para el año que oscila entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones. Las reservas brutas cerraron el martes en USD 49.642 millones, el nivel más alto desde mediados de septiembre de 2019, durante el mandato de Mauricio Macri. A su vez, solo en julio, las compras oficiales totalizaron USD 2.162 millones, el tercer mejor registro del año, impulsadas por la liquidación de exportaciones de los sectores agropecuario, energético y minero, y por emisiones de deuda en el exterior de empresas y provincias argentinas.

En paralelo, incorporó otras herramientas de liquidez, como un repo con bancos internacionales por USD 3.000 millones anunciado en enero.

En junio, Bausili viajó a Shanghái para participar de un simposio organizado por el Banco de Pagos Internacionales y el banco central chino, donde mantuvo una reunión con el titular del PBoC, Pan Gongsheng, en la que ambos dialogaron sobre cooperación bilateral y coyuntura financiera internacional, publicó Infobae. (APFDigital)