Periodistas y oposición analizaron en Diputados los ataques a la prensa por parte del Gobierno

Fue durante una reunión convocada por integrantes opositores de la Comisión de Libertad de Expresión. Se advirtió sobre el cierre temporal de la sala de periodistas de Casa Rosada y las restricciones que continúan, la represión a reporteros y los insultos del Presidente Milei.
viernes 11 de septiembre de 2026 | 19:43hs.

En el día de la conmemoración del fallecimiento de quien es considerado el “padre de la pluma y la palabra” por su destacado trabajo como escritor y periodista –además de haber sido presidente-, Domingo Faustino Sarmiento, este viernes 11 de septiembre la oposición que integra la Comisión de Libertad de Expresión convocó a una reunión para recibir y escuchar a periodistas que analizaron los ataques a la prensa por parte del Presidente, Javier Milei.

En el encuentro, varios de los participantes desmintieron al Gobierno sobre la eliminación de la pauta oficial y apuntaron que, por el contrario, hay pauta millonaria a través de empresas del Estado hacia medios afines. Sobre esto, alertaron que no hay acceso a la información sobre el destino de esos recursos millonarios y algunos solicitaron a los diputados que investiguen esto.

Al inicio de la reunión, Trotta apuntó contra el titular de la Cámara baja, Martín Menem: “Es una reunión informal, porque al presidente de la Cámara no le gusta decir que nos auto convocamos ante la apatía y voluntad de clausura y no funcionamiento de esta comisión por parte del bloque mayoritario de LLA”.

“Hemos tomado la decisión de realizar la convocatoria a medios de prensa, entidades de comunicación y periodistas que están sufriendo la agresión constante por parte del Ejecutivo Nacional en cabeza de Javier Milei, en un contexto donde existen más de 100 proyectos en la temática presentados por diputados de diferentes bloques legislativos y por el no funcionamiento de la comisión no se tratan”

“Es fundamental que este Congreso, y en particular esta comisión, no se mantenga en silencio en esta situación porque hemos dicho que no estamos frente a hechos aislados, sino una clara estrategia de intimidación que quiere llevar adelante el Poder Ejecutivo frente a una enorme asimetría del poder, para que cualquier periodista dude frente a lo que puede ser una crítica porque, no solo hay un ataque frontal de Milei, sino de todo ese dispositivo que día a día se desnuda de agresiones”.

“Ese nivel de agresión y nivel de violencia que pretende Javier Milei desatar deja al mundo virtual y se traslada al mundo real. El Congreso no se puede mantener en silencio. No convocar esta comisión implica un silencio cómplice a las agresiones. Es fundamental el compromiso, más allá de la identidad partidaria, en la defensa de la libertad de expresión”.

En el mismo sentido, la vicepresidenta 2da de la comisión, Lourdes Arrieta (Provincias Unidas), planteó la necesidad de darle tratamiento a “un tema delicado que es el contante agravio, no solo a los periodistas, hacia todos aquellos que pensamos distintos, que tenemos un acrítica, que nos oponemos a una bajada de línea que no coincide con nuestra fe y valores, con la manera de concebir la democracia”.

En su carácter de comunicadora social, Arrieta remarcó la importancia de “empezar a esbozar la Argentina que queremos, el tipo de democracia donde todos comunican, empezar a hacer valer la voz de cada uno como representantes de la búsqueda de la verdad. El respeto a la institucionalidad que el Presidente de la Nación está violando agrediendo a sus pares y a quienes representa”.

“Por estar en contra de alguna medida, no significa que somos enemigos y esta comisión abre las puertas para tratar hasta qué punto se pueden instalar estos discursos de odio al que piensa distinto”, cerró.

La voz de los periodistas

El primero en hacer uso de la palabra fue el vicepresidente del Foro de Periodismo Argentino (Fopea) y periodista del diario La Nación, Claudio Jacquelin, quien mostró preocupación por la situación que “es sumamente grave” y lamentó la ausencia del bloque mayoritario y “el intento de vaciamiento y cierre de este espacio donde se manifieste la defensa irrestricta de derechos fundamentales como la libertad de expresión, la libertad de prensa y el acceso a la información”.

El periodista alertó: “Vivimos un momento particularmente crítico, porque se han convergido una cantidad de situaciones que ponen a la libertad de expresión y de prensa en un estado de fragilidad demasiado profunda”.

Jacquelin sumó que “converge un ataque sistemático a la libertad de prensa, a voces contradictorias del discurso oficial, junto con, un debilitamiento y una crisis profunda de la industria periodística, una precarización del trabajo periodístico que se profundizó desde que se suspendió el Estatuto del periodista. Esto nos ha llevado a estar en una situación que cada día es más complejo para expresar voces que contradicen el discurso oficial”.

Así, contó que Fopea tiene hace 16 años un monitoreo de la libertad de expresión y alertó que “el año pasado se batió el récord de agresiones al periodismo. Récord que había superado las agresiones que se habían registrado en 2013. Más del 60% de las agresiones provienen del Poder Ejecutivo Nacional, es un porcentaje inédito en la historia de la existencia del monitoreo”, y detalló que las agresiones están sostenidas sobre la agresión verbal.

A continuación, Paula Moreno Román, secretaria de Fopea, habló de "la necesidad de mirar hacia las provincias" ante un "efecto contagio". "Estas conductas del poder político central están haciendo mella en las provincias", advirtió, y enumeró cuestiones como "la publicidad oficial, falta de transparencia en la distribución de fondos públicos y el acceso a los funcionarios".

Para Moreno Román, con el ataque a la prensa "se pretende sacar al periodista del rol de intermediario y, a la vez, la validación". "La no existencia de la repregunta en definitiva lo que hace es fomentar un discurso unidireccional", señaló.

A su turno, Rodrigo Lloret, director de Perfil, apuntó: "Es verdad que la Secretaría de Comunicación ya no distribuye la pauta como hacían otros gobiernos, pero la gran pauta pública es distribuida por Santiago Caputo, a través fundamentalmente de YPF". En ese sentido, denunció que los recursos son "distribuidos de manera discrecional y sin tener acceso a esa información".

Sobre los ataques a la prensa, observó que "es realmente impresionante acostumbrarnos a lo que nos hemos acostumbrado: ver todos los días en redes sociales al Presidente Javier Milei insultar a periodistas de todos los medios; normalizamos algo que es gravísimo".

Además, Lloret resaltó que Milei tiene "una fijación por lo anal y escatológico" en sus insultos y consideró que "es hora de hablar de la salud mental del Presidente". Aunque dijo que "no estamos ante el peor momento del ejercicio periodístico", al recordar el caso José Luis Cabezas, sí expresó que "eso no quiere decir que no tengamos que encender las alarmas".

La periodista Mónica Gutiérrez pidió no naturalizar la violencia y los modos de agresión que “está permeando muy fuerte en la sociedad, con un silencio cómplice”, y añadió: “Desde que se ingresa a esta profesión se sabe que el periodismo es contrapoder y en todo momento las tensiones entre la prensa y el poder han existido, pero ahora han llegado muy lejos”.

“Cuando desde el PEN se tensiona como hoy, más allá de los modos del Presidente que ya van perdiendo hasta densidad, creo que el mensaje está dirigido a tal o cual periodista, al periodismo profesional que tienen como objetivo sacarlos de escena. La sociedad está siendo permeable a ese mensaje y está empezando a desinteresarse con la diatriba anti periodista. Una sociedad que ha decidido dejar de informarse por periodistas profesionales y pasaron a influencer, medios randoms y es una sociedad que no tiene brújula en materia de información y es una sociedad perdida para la democracia”, comentó.

Más adelante, Fernando Ramírez, presidente de APeRa (Asociación de Periodistas de la República Argentina), contó que estuvo acreditado en Casa Rosada desde 1983 hasta el año pasado y participó en las primeras conferencias de prensa de Manuel Adorni. "Los primeros seis meses fueron correctos y después se fue todo a la deriva", señaló y mencionó -entre otros hechos- el "protocolo muy estricto que fue un antecedente del cierre de la sala". "Se han sufrido un montón de barbaridades", agregó.

A diferencia de Lloret, Ramírez opinó: "Para mí este es el peor momento que sufre la relación periodismo-gobierno, y no solo hablo de la democracia, sino también dictaduras". "Hablando de democracia, este presidente no dio una sola conferencia de prensa, tampoco como candidato", cuestionó.

A modo virtual, expuso la periodista Nancy Pazos (Radio 10) quien manifestó que hace dos años “el Estado viene reprimiendo a quienes ejercen la libertad todos los miércoles en el Congreso”, y recordó que presentaron un habeas corpus para “no terminar golpeadas, gaseadas y reprimidas por hacer nuestro trabajo. Ese habeas corpus lleva 2 años perdido en Tribunales”.

“Mientras la justicia argentina nos hace esperar, tuvimos que ir a un organismo internacional lo que nuestro país no nos garantiza. En estos 2 años más de 250 cronistas y reporteros gráficos fuimos gravemente lastimados mientras hacemos nuestro trabajo”, denunció.

Así, comentó: “No nos rompen el celular y la cámara solamente porque las Fuerzas de Seguridad reciben la orden de odiar lo suficiente a los periodistas, lo hacen porque esos ojos y esas lenguas trasmiten información. Es esa información la que hacen desaparecer cuando reprimen. Esa información es un derecho de toda la sociedad y está protegida por la libertad de expresión, hay leyes, tratados internacionales y esta Constitución juró defender”.

Por último, Pazos le pidió a los legisladores que "no miren para otro lado. Falta que actúen", y cerró: "El nuevo Estatuto del Periodista tiene que tener un capítulo dedicado a defender el derecho más elemental que es trabajar sin sufrir violencia".

En su exposición, el locutor y periodista acreditado en Casa Rosada, Gabriel Sanfilippo, recordó que en el Gobierno anterior “fui echado de Casa de Gobierno” y preguntó: “¿Este Gobierno vino a hacer el trabajo sucio de encerrarnos en la sala de periodistas? ¿De no permitir repreguntar en las conferencias de prensa? ¿El Gobierno que venga, si cambia de color político, va a dar marcha atrás de todo esto?”, y agregó: “El presidente de esta comisión –Guillermo Montenegro- no ha dado una sola entrevista como diputado. El actual vocero presidencial. Adrián Ravier, nunca dio una nota como diputado tampoco”.

El profesional mencionó que este jueves el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, presentó junto a UNICEF una guía para prevenir la violencia digital y apuntó: “Yo no sé si nos toman por estúpidos o hicieron una recopilación de los tweets del Presidente y de los trolls oficialistas para ver lo que no se debe hacer”.

A su turno, la periodista del diario Clarín Natasha Niebieskikwiat pidió que no se “institucionalice nada de lo que está ocurriendo”, y planteó: “No es la primera vez que veo autoritarismo de un Gobierno y ataques a la prensa. Yo tenía puntos en común o no con la política editorial. Me sentí muy agredida en ese momento por colegas, había una grieta y le agradezco a Javier Milei que nos haya unido porque es la primera vez que tenemos un encuentro en común con colegas que me trataban con desconfianza y me marginaban por ser de Clarín”.

“Si bien encontraba muchos problemas y carencias en lo que hace a la obligación de las autoridades durante el kirchnerismo de responder a la prensa, nunca vi semejante autoritarismo por parte de un Gobierno como el que tenemos hoy, violación y falta de respuestas”, comparó y cerró: “Yo estoy prohibida en Casa de Gobierno. Me parece muy grave el desmantelamiento de todo el aparato institucional de prensa. No es el primer gobierno que se enoja con los periodistas, pero nunca vi semejante deterioro de la calidad de prensa”.

El cierre de la reunión estuvo a cargo del vicepresidente de APeRA y director de la Revista El Parlamentario, José Ángel Di Mauro, quien pidió “no naturalizar el discurso y agresiones permanentes hacia los periodistas”, al recordar los aplausos que hizo el oficialismo en la sesión del miércoles cuando Trotta hizo una cuestión de privilegio enumerando los ocho insultos de Milei hacia la prensa. “Es gravísimo y lamentable. El Presidente de la Nación nos representa y no puede hacer eso”, expresó.

Di Mauro hizo un análisis sobre la presidencia de la comisión de los últimos 20 años y resaltó que “en la mayoría fue la oposición quien la presidía”, y planteó que en 2024 el oficialismo tenía en ese momento “una minoría extrema y pudo tener esta comisión”, por lo que les hizo una observación: “No se quejen tanto. Es uso y costumbre que las comisiones de gobernabilidad los maneja el oficialismo y las de control las maneja la oposición. La entregaron. Peor fue en 2026”.

También federación de periodistas de ciudad de buenos aires, Malena Winer (Tiempo Argentino), Stella Hernández (periodista), Sebastián Lacunza (Ámbito Financiero), Mariano Obarrio (A24). (APFDigital)