Una experiencia pionera: Publicarán en español un libro escrito en Idish en 1948 con la ayuda de inteligencia artificial

Un singular proyecto de recuperación histórica y cultural permitió que, casi ocho décadas después de su publicación, llegara por primera vez al público de habla española un libro escrito originalmente en Idish por David Gorskin en 1948 y publicado en 1951.
viernes 18 de septiembre de 2026 | 19:38hs.

La obra, de más de 300 páginas y compuesta por 53 capítulos más una sección dedicada a fotografías históricas, reconstruye los primeros cuarenta años de la colonia judía Santa Isabel, establecida en las proximidades de Concordia.

Su autor fue protagonista directo de aquella experiencia: llegó a la colonia en 1908, en los tiempos de su fundación, y dejó plasmados en primerapersona los acontecimientos, dificultades y experiencias cotidianas de aquellas familias de inmigrantes judíos que comenzaron una nueva vida en Entre Ríos.

Detrás de la traducción existe, además, una historia profundamente humana

El proyecto comenzó a gestarse en 2022, cuando el Dr. Guillermo Blugerman visitó el Museo Judío de Entre Ríos.

Al finalizar el recorrido, su entonces director y guía, Adolfo “Nito” Gorskin, le mostró un ejemplar del libro escrito por su padre y le confesó una circunstancia que lo había acompañado durante toda su vida: a sus 85 años, nunca había podido leerlo porque no comprendía el idish en el que había sido escrito.

Blugerman se llevó consigo aquel ejemplar con el compromiso de intentar encontrar una manera de traducirlo.

No era su primera experiencia con documentos históricos escritos en idish. Anteriormente había publicado El libro que nos trajo, traducción de una guía destinada al inmigrante judío proveniente del Imperio ruso, impresa en Varsovia en 1893, trabajo que había sido posible gracias a la labor de traducción de Silvia Hansman y Nejama Barad.

Sin embargo, durante casi cuatro años no logró encontrar una vía que permitiera afrontar satisfactoriamente la traducción completa de la extensa obra de David Gorskin.

La inteligencia artificial abrió una puerta inesperada. Hace aproximadamente cuatro meses, Blugerman decidió realizar una experiencia: digitalizó las primeras veinte páginas del libro y ensayó su traducción utilizando dos plataformas diferentes de inteligencia artificial.

El resultado debía superar todavía una prueba fundamental: la memoria de quien había conocido personalmente al autor y vivido parte de aquella historia.

Blugerman pidió a un sobrino residente en Concordia que imprimiera las veinte páginas traducidas y se las acercara a Nito Gorskin, que actualmente tiene 88 años, para que pudiera revisarlas y compararlas con los recuerdos de su infancia.

La respuesta llegó poco después. Profundamente emocionado, Nito llamó a Blugerman para contarle que, por primera vez en su vida, estaba pudiendo leer las palabras que su padre había escrito tantas décadas atrás.

La traducción resultó notablemente precisa. Los errores detectados se concentraban principalmente en nombres propios, topónimos y determinadas palabras o expresiones en idish de uso cotidiano. Allí resultó indispensable el conocimiento de Nito, quien recordaba muchas de ellas por haberlas escuchado durante su infancia y pudo corregirlas artesanalmente, lápiz en mano.

Por primera vez, a los 88 años, podía conocer en detalle aquello que su padre había escrito durante innumerables noches de trabajo, a la luz de un farol de querosene, después de finalizar sus largas jornadas de labor en el campo.

Tecnología y memoria trabajando juntas

A partir de aquella primera experiencia comenzó una tarea contrarreloj. Blugerman avanzó uno a uno sobre los 53 capítulos de la obra, utilizando inteligencia artificial como herramienta para la traducción, mientras que Nito, a unos 600 kilómetros de distancia, revisaba cuidadosamente los textos y realizaba las correcciones necesarias.

La inteligencia artificial permitió superar una barrera lingüística que durante décadas había mantenido prácticamente inaccesible la obra para los lectores de habla española. Pero la tecnología fue solamente una parte del proceso: la memoria, el conocimiento y la intervención humana fueron esenciales para contextualizar nombres, lugares, expresiones y acontecimientos.

El trabajo de traducción, revisión, edición e impresión demandó aproximadamente tres meses.

Finalmente, el 5 de septiembre de 2026, el libro traducido fue presentado públicamente en Concordia ante una sala colmada, integrada, entre otros asistentes, por descendientes de aquellos primeros colonos cuya historia había quedado registrada en sus páginas.

Mucho más que la historia de una colonia

Memorias sobre Santa Isabel no constituye solamente la memoria de una colonia agrícola judía.

Es el testimonio directo de una generación de hombres y mujeres que transformaron tierras desconocidas en hogares; que enfrentaron sequías, inundaciones, plagas y dificultades económicas; que construyeron escuelas, bibliotecas, cooperativas y sinagogas, y que criaron hijos argentinos sin renunciar a la herencia cultural recibida de sus padres y abuelos.

Durante casi ochenta años, buena parte de esa memoria permaneció fuera del alcance del público general por una razón sencilla: estaba escrita en un idioma que hoy puede leer una proporción cada vez menor de la población mundial.

La combinación de inteligencia artificial, investigación histórica y revisión humana permitió atravesar finalmente esa barrera y devolver el testimonio de David Gorskin a la comunidad sobre la que había escrito.

“88 años después de su nacimiento, un hijo pudo finalmente sentarse a leer el libro que había escrito su padre.”

La publicación de Memorias sobre Santa Isabel fue declarada de interés cultural por el Honorable Senado de la Provincia de Entre Ríos y recibió asimismo el reconocimiento de la Municipalidad de Concordia, que la declaró de interés municipal y cultural, destacando el valor de la obra para la preservación y difusión de la memoria histórica de las colonias judías de la región. (APFDigital)