El Niño en el Litoral: Sin obras estructurales a tiempo, los planes de contingencia locales son la clave para salvar vidas

En diálogo con APFDigital, el ingeniero hidráulico Claudio Velazco analizó el impacto del fenómeno climático que amenaza con duplicar las precipitaciones en el Litoral argentino. Alertó sobre la masa de agua que bajará desde las cuencas de Brasil por los ríos Paraná y Uruguay y evaluó la fragilidad de la infraestructura actual. El rol clave de los municipios.
viernes 02 de octubre de 2026 | 13:42hs.

(Por Cristina Rodríguez para APFDigital)

Frente a los alertas meteorológicos internacionales sobre el fenómeno denominado "Super Niño", es necesario conocer cuál es el esquema de precipitaciones proyectado para la Argentina.

En este marco, Velazco sostuvo que  no se pueden proyectar intensidades puntuales para cada tormenta, pero se estima que los acumulados trimestrales de lluvia pueden llegar a duplicar los valores estadísticos normales.

“La alerta por el ‘Super Niño’ responde a las anomalías térmicas de +2,5 a +3 °C en el Pacífico Central. Y en el caso de nuestro país, los pronósticos sitúan a la provincia de Buenos Aires, La Pampa y principalmente al Litoral como las zonas más afectadas, con incrementos de precipitaciones entre un 30% y un 80% por encima de los promedios históricos”, indicó.

 

¿Qué es El Niño / La Niña?

El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural caracterizado por la fluctuación de las temperaturas del océano en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial, asociada a cambios en la atmósfera.

Este fenómeno tiene una gran influencia en las condiciones climáticas de diversas partes del mundo. El ENOS es uno de los patrones más importantes de la llamada variabilidad climática interanual, que incluye modificaciones de la circulación de la atmósfera que pueden durar desde varios meses a pocos años.

El Niño y La Niña son los componentes oceánicos, mientras que la Oscilación del Sur es el componente atmosférico, y ambos dan origen al término El Niño/Oscilación del Sur. Este fenómeno comprende tres fases: El Niño, La Niña y una fase neutra.

Los efectos de esta oscilación sobre nuestro país son diversos y varían dependiendo de la fase, la región y la época del año.

En particular durante la primavera y verano el noreste argentino tiende a registrar precipitaciones superiores a las normales durante una fase El Niño. Durante la fase La Niña misma zona tiende a registrar precipitaciones por debajo de lo normal.

El fenómeno tiene una periodicidad irregular, usualmente ocurre cada dos a siete años, y se declara una fase El Niño/La Niña cuando las temperaturas del mar en el Pacífico oriental tropical aumentan/disminuyen 0,5°C por encima/por debajo del promedio durante varios meses consecutivos, cinco trimestres (smn.gob.ar).

 

El Litoral (Misiones, Formosa, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y el Delta)

Será el epicentro más crítico debido a una combinación de dos factores. Por un lado, las lluvias locales que oscilarán un 80% por encima de lo normal. Por otro lado, y más determinante aún, las consecuencias de las grandes precipitaciones esperadas en Brasil. Toda esa masa de agua aportará a las cuencas altas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, desencadenando grandes crecidas.

Para tomar dimensión de las magnitudes: el río Uruguay traerá el agua proveniente de una superficie de 155.000 km² en territorio brasileño, mientras que el río Paraná, a la altura de Corrientes, recibirá los escurrimientos de una cuenca de 1.260.000 km², un área que equivale a cuatro veces la provincia de Buenos Aires, advirtió.

Consultado por esta Agencia sobre el comportamiento reciente de las represas aguas arriba y los ríos- afluentes, el especialista atribuyó como un ejemplo claro la necesidad de abrir las compuertas de la represa hidroeléctrica de Itaipú tras precipitaciones que no fueron tan extraordinarias, lo que expone las limitaciones que tienen estas estructuras para regular grandes caudales.

Lo mismo ocurrió con los repuntes en las Cataratas del Iguazú o el caso de El dorado en São Paulo, donde una lluvia acumulada de 119 mm en 72 horas provocó que el río Ribeira subiera 8,50 metros de altura en solo tres días.

Estos episodios demuestran lo que puede ocurrir si los frentes de tormenta se concentran de manera continua sobre las cuencas superiores.

 

Situación de la infraestructura hidráulica en el país para contener semejantes caudales

Claudio Velazco, quien además tiene la especialidad de ingeniería civil, remarcó que Argentina padece un histórico y gran déficit de infraestructura hidráulica.

Esas falencias estructurales quedan expuestas con las tormentas que nos marca el cambio climático. Esta realidad no se revierte de la noche a la mañana; requiere décadas de inversión constante y políticas de Estado sostenidas en obras hidráulicas.

Por eso, ante la inminencia del "Super Niño", la respuesta no puede ser esperar obras que demandarán años, sino trabajar sobre lo que esté al alcance inmediato. Desarrollar y analizar planes de contingencia no representa un costo económico para el Estado, pero sí ofrece un beneficio incalculable para la comunidad.

“Prefiero correr el riesgo de sonar alarmista antes que lamentar no haber advertido lo que el análisis técnico indica”, enfatizó.

“La planificación anticipada marca la diferencia entre salvar vidas o lamentar víctimas por falta de previsión. Por eso, quiero recalcar la necesidad de que haya Planes de Contingencia: porque salvarán vidas. Y dedicar tiempo a analizarlos no presenta costos para el Estado, pero sí beneficios para la comunidad”, manifestó.

Y agregó que “depende de decisiones políticas, de conformar equipos interdisciplinarios de trabajo, asociados con los planteles técnicos de distintas áreas que cada municipio posea”. Dentro de las medidas urgentes y concretas que deberían adoptar los municipios litoraleños resulta indispensable encarar la limpieza y mantenimiento de los sistemas de desagüe de forma prioritaria, pero fundamentalmente preparar a la comunidad y a los equipos de emergencia ante eventos extremos puntuales.

Finalmente, Claudio Velazco consideró que “la realidad climática es un factor que no podremos cambiar, pero sí podemos tomar conciencia y llevar a cabo acciones planificadas y de ejecuciones continuas en obras hidráulicas”.

“A la larga seguramente estaremos mejor protegidos ante este escenario climático que vino para quedarse. Mañana es el Super Niño, pero seguro después vendrán otros Niños y Niñas de diferentes o similares magnitudes a los ya vividos, y ante eso, lo importante es estar preparados”, concluyó.

Cabe destacar que Claudio M. Velazco  es oriundo de La Plata y reconocido por su trayectoria de más de 30 años en infraestructura pública y en su rol como consultor y planificador macro de obras hídricas. 

Un informe de su autoría se enfoca en Latinoamérica,  donde se “destaca la necesidad de preservar el planeta y proteger la flora, replantearse internamente en cada país políticas estrictas que eviten desmontes, sancionar duramente a los que atenten contra los pulmones verdes”.

También marca que se debería reclamar colectivamente a los países más contaminadores que reviertan sus políticas emisoras de gases de efecto invernadero. “Cada vida vale, cada vida debemos protegerla, y una manera es tomando conciencia, tomando decisiones políticas, planificando y planteando planes integrales de obras hidráulicas preparadas para mitigar los efectos del Cambio Climático”, aseguró. (APFDigital)