Trump reconoció el riesgo de una derrota electoral: "Hicimos un esfuerzo muy grande"

El presidente admitió que los oficialismos suelen perder las legislativas en EEUU. En su último discurso antes de la votación, dedicó buena parte del tiempo a una obra en Washington, en el Reflecting Pool, el emblemático espejo de agua que se extiende frente al Monumento a Lincoln y cuya restauración estuvo rodeada de controversias.

A menos de 24 horas de las elecciones legislativas en EEUU, Donald Trump reconoció que el partido del presidente suele perder en los comicios de mitad de mandato, aunque aseguró que los republicanos hicieron un gran esfuerzo para evitar una derrota. Lo hizo durante su último gran discurso antes de la votación, en un acto que debía servir para movilizar al electorado oficialista, pero en el que dedicó más de 20 minutos a hablar de la renovación de un estanque en Washington.

"Por alguna razón, el presidente en ejercicio no gana las elecciones de mitad de mandato. Pero hicimos un esfuerzo muy grande", afirmó Trump este lunes frente al Monumento a Lincoln. El mandatario calificó los comicios de este martes como "las elecciones de mitad de mandato más importantes, creo, de nuestra vida" y lanzó duras acusaciones contra los candidatos demócratas, a quienes describió como "los más extremistas y peligrosos de la historia estadounidense".

Un cierre de campaña entre obras y advertencias

El escenario elegido para su último mensaje electoral fue el Reflecting Pool, el emblemático espejo de agua que se extiende frente al Monumento a Lincoln y cuya restauración estuvo rodeada de controversias. Trump anunció su reapertura y dedicó los primeros 23 minutos de su intervención a describir las obras realizadas allí y en otros espacios públicos de Washington, según precisó el portal BAE Negocios.

Mostró fotografías de cañerías deterioradas, explicó detalles de la renovación y elogió el resultado. "El estanque está mejor y más hermoso que nunca", aseguró. Incluso bromeó con la posibilidad de bautizarlo con su propio nombre.

Mientras los candidatos republicanos disputaban los últimos votos en estados decisivos, Trump permaneció en Washington para presentar una obra pública. El presidente venía de una intensa gira de campaña, con más de 25 actos durante las últimas semanas, y tenía previstas nuevas intervenciones telefónicas para respaldar a sus candidatos.

El estanque había reabierto en junio después de una primera restauración, pero debió cerrar nuevamente por problemas en el revestimiento y la aparición de algas. Trump atribuyó los daños a actos de vandalismo, aunque la Fiscalía federal reconoció que existían pruebas de una instalación defectuosa y retiró los cargos contra un exdeportista olímpico acusado inicialmente por los desperfectos.

El temor a una derrota y los ataques a la oposición

Cuando finalmente abordó las elecciones, Trump defendió su gestión económica y aseguró que los ingresos personales alcanzaron niveles históricos y que la pobreza se encontraba en mínimos récord. También advirtió que esos supuestos logros perderían relevancia si los demócratas recuperaban el Congreso.

El presidente sostuvo que una movilización suficiente de sus votantes podría producir una victoria republicana contundente. Sin embargo, reconoció que el partido gobernante suele sufrir derrotas en las elecciones de mitad de mandato, una tendencia histórica que esta vez amenaza con complicar el segundo tramo de su presidencia.

Las últimas encuestas anticipan que Trump podría sufrir una derrota de proporciones históricas, con posibilidades de que los demócratas recuperen ambas cámaras del Congreso. Los sondeos muestran ventajas opositoras incluso en bastiones republicanos como Texas y Kansas, aunque la disputa por el Senado permanece abierta.

Trump también arremetió contra los candidatos demócratas, a quienes acusó de promover fronteras abiertas, aumentos de impuestos, restricciones a las armas y políticas energéticas que, según sostuvo, dispararían los costos para los estadounidenses. En sus ataques llegó a asociar sin pruebas a algunos aspirantes opositores con organizaciones extremistas.

Una elección que puede condicionar los próximos dos años

Los republicanos llegan a las urnas con una mayoría de 53 a 47 bancas en el Senado, mientras que los demócratas aspiran a recuperar también la Cámara de Representantes, donde se renuevan los 435 escaños.

Una derrota en ambas cámaras dejaría a Trump frente a un Congreso opositor, con mayores dificultades para aprobar leyes y confirmar funcionarios, además de la posibilidad de enfrentar nuevas investigaciones parlamentarias.

Después de una intensa campaña por buena parte del país, Trump eligió cerrar su última gran aparición pública con una combinación de defensa de su gestión, ataques a sus adversarios y una admisión sobre las dificultades electorales del oficialismo.

El presidente pidió a sus seguidores que acudieran a votar, pero reconoció que los antecedentes históricos juegan en contra de su partido. El desenlace dependerá de si los republicanos consiguen movilizar al electorado que lo llevó nuevamente a la Casa Blanca en 2024. (APFDigital)