AJER RECLAMA CONTROLES PSICOFISICOS A LOS POSTULANTES A JUECES SOBRE LA BASE DE LA IGUALDAD ANTE LA LEY
PARANÁ, 14 MAR (APF.Digital)
Usatinsky llegó hace dos años, como representante de la Asociación de Judiciales de Entre Ríos (Ajer), al Consejo de la Magistratura. Su mandato concluye en mayo de este año, mes en que, si los tiempos legislativos así lo quieren, el Senado tal vez haya culminado la tarea iniciada en Diputados y sancionado en forma definitiva la ley del Consejo de la Magistratura, según lo prescripto por la nueva Constitución.
De esta manera, el organismo creado por el decreto 23 como autorregulación de las facultades del Ejecutivo para mocionar ante el Senado pliegos de jueces, vigente desde diciembre del 2003, será reemplazado por otro con mayor sustento institucional.
Los demás consejeros que comparten con él la tarea de revisar las solicitudes de quienes pretenden ingresar a la Justicia, lo definen como un férreo defensor de la necesidad de que los aspirantes pasen por un control psicológico y médico en forma previa.
— ¿Por qué entiende que es necesario que haya un control psicofísico a los postulantes a la magistratura?
— Primero y principal, porque tiene que ver con la igualdad ante la ley. Cuando los empleados accedemos al cargo en el Poder Judicial tras rendir el concurso, luego de pasar el año con carácter provisorio y para adquirir la titularidad y estabilidad en el cargo, somos sometidos a un examen de las características que estamos proponiendo que se haga en el Consejo de la Magistratura.
Los empleados pasamos por una serie de exámenes clínicos y después vamos a los gabinetes técnicos de psicólogos y psiquiátras que hay en los juzgados de Tribunales, y atravesamos una batería de test que tienen como finalidad establecer nuestra aptitud para el cargo.
Desde esa óptica, nosotros proponemos que ocurra lo mismo para quienes aspiran a cargos en la magistratura y el funcionariado del Poder Judicial, para establecer el mejor estado psico – bio – social de los postulantes.
— ¿Hay resistencia manifiesta de la representación de los abogados y los magistrados en del Consejo a que se hagan este tipo de controles?
— Hemos estado debatiendo en los últimos dos años. Si bien en un comienzo tuvimos que limar algunas asperezas, esto se ha entendido y se ha tornado una necesidad y lo han visto los otros estamentos (del Consejo).
Lo que nos está faltando delinear es la forma de llevar adelante este examen y la etapa en la que se tiene que resolver. Esto es lo que llevará más trabajo definir, pero no porque haya oposición o freno por parte de otros estamentos, si no porque hay un interés de carácter científico para que se haga de la manera más adecuada y justa posible para todos los postulantes.
Debo decir que en el actual reglamento del Consejo de la Magistratura no es una obligación el examen, si no una cuestión optativa que se puede pedir en algún caso, lo cual no me parece correcto, porque estaríamos definiendo de una manera arbitraria a quien se le hace y a quien no.
A instancias de Ajer, en el proyecto para reglamentar el Consejo de la Magistratura (como instituto creado por la nueva Constitución), se incorpora con carácter obligatorio el examen psicotécnico para todos los postulantes.
— ¿Qué ocurriría si, en los controles, se detecta que un postulante tiene alguna perturbación de orden psicológico o una enfermedad ligada a la adicción al alcohol o a las drogas ilegales?
— Un examen de este tipo sería vinculante para el Consejo de manera tal que si algún postulante, como conclusión de estos tests, no tuviera la aptitud necesaria para el cargo, sería excluido del concurso de manera automática. Eso está en los reglamentos de los Consejos de la Magistratura de otras provincias. No se hace un juicio de valor, sino que se define como ‘apto’ o ‘no apto’.
De igual manera, con esto hay que ser muy cauto, porque no tenemos elementos técnico – científicos a la fecha para evaluar este tipo de cosas o a decir de qué manera va a influir eventualmente en el desarrollo del concurso
— ¿El Consejo ha realizado consultas con organismos públicos o entidades intermedias vinculadas con la salud, para ver bajo qué parámetros se tiene que hacer el control psicofísico a los postulantes?
—No como Consejo de manera oficial, al menos en los dos últimos años. Ajer ha hecho un trabajo particular. Cuando se hizo el actual reglamento, el gremio estuvo investigando y realizando consultas con la Universidad de Rosario, donde hay un grupo de técnicos especialistas en este tipo de test.
— El proyecto de ley que tiene media sanción en Diputados, incorpora el control obligatorio y en igualdad de condiciones para todos los aspirantes ¿Deberían estar en el decreto reglamentario, una vez sancionada la norma, los parámetros sobre cómo se efectúa el examen, como forma de evitar el vacío legal y que se termine no aplicando por falta de regulación?
— Si bien lo óptimo sería que una vez sancionada la ley del Consejo, de inmediato se empiecen a implementar este tipo de exámenes para los concursos, lamentablemente aún no contamos con ningún proyecto oficial que determine cómo se harán estos estudios.
No veo del todo positivo que la ley diga cómo se van a llevar adelante (los controles). Sí en líneas generales, como por ejemplo estableciendo que deban hacerse en organismos oficiales, para dar mayor transparencia e igualdad para todos los postulantes.
La reglamentación debería hacerse en el ámbito del Consejo de la Magistratura, con el debido asesoramiento técnico.
— ¿Existen en otras jurisdicciones casos testigos donde este tipo de examen haya servido de filtro para las aspiraciones de inscriptos en algún concurso?
— Quien se presenta a los concursos, es bastante conciente de su situación general.
Las experiencias han sido positivas en los lugares donde el control es obligatorio. En la provincia de Buenos Aires hay una excelente experiencia al respecto. A nivel estadístico, se ha establecido que menos del 2% de los postulantes que se han presentado a los concursos ha quedado fuera por razón de las conclusiones de los exámenes psicofísicos.
Han sido llevados adelante (los estudios) con la mayor seriedad y calidad técnica que se ha podido en cada momento.
El Consejo de la Magistratura de la Nación también tiene un sistema similar.
Los controles arrojan sobre algunos postulantes los temores de que se manipulen de manera arbitraria las técnicas de un dictamen. Pero en Buenos Aires, que tiene más concursos y más postulantes, no más del 2 por ciento fueron excluidos por estas causales.
El resultado es ‘apto’ o ‘no apto’, ni siquiera se hace una comunicación que estigmatice al postulante. (APF.Digital)