Estudio sostiene que Milei puede ganar una elección presidencial pero no le alcanza para evitar el ballotage
Un relevamiento nacional muestra que Javier Milei encabeza la intención de voto de cara a las elecciones presidenciales del 2027 pero no reúne los números necesarios para imponerse en primera vuelta.
La encuesta de la consultora CB Global Data fue realizada entre el 10 y el 15 de febrero, sobre 2.588 casos en todo el país, con un margen de error de +/- 1,9%. Se trata de un estudio estrictamente electoral que proyecta escenarios para la próxima presidencial.
Cómo serían los resultados de las elecciones 2027 hoy
La encuesta revela que de cara al 2027 Milei conseguiría el 35,7% de los votos, insuficiente para ganar en primera vuelta. Según el estudio, debería alcanzar el 45% de los votos o el 40% con una ventaja de 10 puntos sobre el segundo para evitar el ballotage, algo que hoy no ocurre en el escenario medido.
Detrás del Presidente aparece el gobernador bonaerense Axel Kicillof, con 22,5% de intención de voto. En tercer lugar se ubica la vicepresidenta Victoria Villarruel, con 5,2%, según precisó el portal BAE Negocios.
Más abajo figuran el dirigente peronista Guillermo Moreno, con 4,5%; Myriam Bregman, del FIT, con 4,2%; y Juan Schiaretti, ahora referenciado en Provincias Unidas, con 3,7%. El pastor e influencer Dante Gebel alcanza apenas 0,8%.
En tanto, el voto en blanco o nulo suma 9,5% y el 9,2% responde "no sabe", lo que configura un universo cercano a 20 puntos aún sin definición firme.
El quiebre con Villarruel
Uno de los datos políticos que subraya el informe es el impacto potencial de una eventual candidatura de Villarruel. Con 5,2%, la vice aparece con un caudal reducido pero suficiente para restarle votos a Milei, dividir el espacio e impedir que llegue a consagrarse en primera vuelta.
El trasfondo político no es menor. Aunque fueron electos en la misma fórmula, la relación entre Milei y Villarruel atraviesa tensiones desde hace tiempo. Las señales de distanciamiento se hicieron visibles en la agenda pública. En fechas sensibles, como el 2 de abril del año pasado, ambos encabezaron actividades por separado, una postal que alimentó las especulaciones sobre la interna. También se redujo la cantidad de actos compartidos en comparación con el inicio de la gestión.
Este fin de semana volvieron a mostrarse juntos en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, aunque con cierta distancia. Ante un recinto polarizado y con Villarruel a cargo de la apertura formal en su rol de titular del Senado, el Presidente dejó definiciones políticas, económicas e internacionales que marcarán el año legislativo. La escena reflejó la convivencia institucional de la fórmula, aunque sin disipar del todo las versiones de quiebre político. (APFDigital)