Ríos entrerrianos: ATE rechazó la licitación del Paraná y la planta de HIF Global
El Consejo Directivo Provincial de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Entre Ríos emitió un duro pronunciamiento en defensa de los recursos hídricos de la región. El sindicato manifestó su "profunda preocupación" ante dos escenarios simultáneos que, según denunciaron, amenazan de forma directa la soberanía nacional y el patrimonio ambiental: la licitación de la Vía Navegable Troncal del río Paraná y la proyectada instalación de una planta de e-combustibles sobre el río Uruguay.
El conflicto por la Vía Navegable Troncal: Denuncias de irregularidades
Respecto a la situación del río Paraná, el gremio apuntó contra el proceso licitatorio cuya etapa de ofertas económicas se define este martes. Desde ATE calificaron de "inaceptable" que el Gobierno nacional avance en la privatización del dragado y mantenimiento de la principal arteria comercial del país.
"Nuestros ríos no se venden: soberanía es control estatal, no entrega a intereses extranjeros", subrayaron desde la conducción gremial, vinculando el proceso con una pérdida estratégica de soberanía.
Asimismo, los trabajadores estatales hicieron eco de las serias irregularidades señaladas por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA). Entre los puntos más críticos denunciados por el organismo de control se encuentran: Ausencia de estudios de impacto ambiental integrales, cláusulas anticorrupción insuficientes y sospechas de direccionamiento en los pliegos para beneficiar a actores corporativos específicos.
Ante este panorama, ATE Entre Ríos exigió la suspensión inmediata de la licitación hasta que la Fiscalía Anticorrupción esclarezca los hechos, y reclamó un debate profundo para que el control de la vía navegable retorne a manos del Estado.
Alerta en el Río Uruguay: Rechazo al proyecto de HIF Global
Por otra parte, el sindicato ratificó su rechazo definitivo a la instalación de una planta industrial de hidrógeno verde y e-combustibles por parte de la empresa transnacional HIF Global, proyectada en la margen uruguaya del río Uruguay, frente a las costas de la localidad entrerriana de Colón.
Bajo la consigna "El agua y el ambiente no son mercancía", el gremio advirtió que detrás de la etiqueta de "energía verde" se esconde un modelo extractivista que consume volúmenes ingentes de agua y energía.
"No permitiremos que, bajo la promesa de una supuesta transición ecológica, se profundicen formas de saqueo que ya conocemos bien por el impacto de otras industrias instaladas en la cuenca", manifestaron las autoridades del sindicato.
Exigencias y soberanía ambiental
Para finalizar, el documento emitido por el Consejo Directivo Provincial detalló tres demandas urgentes respecto al conflicto en el río Uruguay:
- Frenar las "zonas de sacrificio": Evitar que la región sea utilizada para la exportación de recursos hacia el mercado global a costa del suelo, el aire y la cuenca hídrica local.
- Priorizar el desarrollo local: Diseñar la matriz productiva regional en función de los trabajadores y productores locales, y no desde la lógica de industrias que ven al río como un insumo barato.
- Respeto a los tratados internacionales: Exigir el cumplimiento estricto de los mecanismos administrativos previstos en el Estatuto del Río Uruguay, garantizando la información pública transparente y la participación de las poblaciones afectadas.
"La lucha por un ambiente sano es una lucha de clase", concluye el comunicado de ATE Entre Ríos, reafirmando que la defensa de los bienes comunes y la soberanía fluvial de la provincia no serán negociadas bajo la lógica del lucro financiero. (APFDigital)