Murió Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo
Nacida en 1930 en Buenos Aires, en el seno de una familia militar, Lidia Estela Mercedes Miy Uranga, popularmente conocida como Taty, se formó como maestra de escuela, profesión que ejerció por pocos años. Se casó con Jorge Almeida con quien tuvo tres hijos: Jorge, Alejandro y María Fabiana. Fue el segundo de ellos quien fue secuestrado por la Triple A el 17 de junio de 1975 y le dio inicio a su militancia y compromiso con los derechos humanos.
Alejandro tenía 20 años, trabajaba en Télam y en el Instituto Geográfico Militar y además cursaba el primer año de Medicina en la Universidad de Buenos Aires. Ese día salió de su casa al anochecer y nunca más volvió, al día de hoy continúa desaparecido.
A diferencia de muchas de las Madres que comenzaron a reunirse en Plaza de Mayo durante los primeros años de la dictadura, Taty Almeida provenía de un entorno familiar estrechamente vinculado a las Fuerzas Armadas. Su padre había sido militar y varios integrantes de su familia mantenían vínculos con el ámbito castrense.
Durante años ella misma reconoció que, en un primer momento, había acompañado muchas de las ideas que circulaban en aquellos sectores. Sin embargo, la desaparición de Alejandro transformó por completo su mirada sobre la realidad argentina y la impulsó a iniciar una búsqueda que se extendería durante el resto de su vida.
Cuatro años después del secuestro de su hijo, en 1979, Taty se unió al grupo de mujeres que conformaban las Madres de Plaza de Mayo y desde ese momento su búsqueda estuvo asociada a la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Cuando en 1986 se produjo la división de Madres de Plaza de Mayo, Almeida se integró a Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, espacio desde el que desarrolló gran parte de su militancia. Con el paso de los años se convirtió en una de las voces más reconocidas del movimiento de derechos humanos argentino.
Asimismo, había participado activamente en las campañas por Memoria, Verdad y Justicia, acompañó los juicios por delitos de lesa humanidad, brindó charlas en escuelas, universidades y organizaciones sociales, y sostuvo una presencia constante en cada conmemoración del golpe de Estado del 24 de marzo.
En los últimos días, se encontraba internada en el Hospital Italiano de Buenos Aires y su salud comenzó a deteriorarse con el correr de las horas. Finalmente, a las 19.20, se confirmó su deceso y su familia confirmó que sus restos serán velados en FOETRA (Sindicato de las Telecomunicaciones) este lunes por pedido expreso de ella.
"Hasta siempre, Taty"
Las Abuelas de Plaza de Mayo publicaron un comunicado para despedir a Taty Almeida. "Compromiso, compañerismo, ocuparse del otro, como lo hicieron los 30 mil, su hijo entre ellos, fortaleza, coraje, su risa y su mirada chispeante, su voz infaltable en cada acto, todo eso era Taty", definió la entidad.
"Tantas marchas, tantos momentos compartidos, amargos y dulces, tanta lucha que no cabe en un puñado de palabras, esa presencia que imponía Taty en donde fuera, esa firmeza sin perder la ternura, ese corazón que la llevó a abrazar la vida hasta el final y la convirtió en una figura central e indiscutida del movimiento de derechos humanos", señalaron.
En esa línea, para cerrar el comunicado, recordaron también al hijo desaparecido de Almeida: "Taty querida, donde estés, con tu hijo Alejandro, descansando al fin en paz, queremos decirte que acá las locas seguimos de pie, y somos millones, ¡no nos han vencido!".