Bajo presión política, Adorni adelanta su informe en el Senado para el 2 de julio
Acorralado por la creciente presión política, tanto desde la oposición como dentro del propio oficialismo, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, resolvió anticipar su presentación en el Senado y dejó fijada la fecha para el próximo 2 de julio, cuando brindará su informe de gestión por primera vez ante la Cámara alta desde que asumió en noviembre de 2025.
La decisión se terminó de definir tras intensas conversaciones entre el Gobierno y sus socios parlamentarios, con un rol central de la titular de la bancada oficialista, Patricia Bullrich. La dirigente, que en los últimos días explicitó diferencias con el funcionario, promovió el acuerdo con senadores de Pro y de la Unión Cívica Radical con el objetivo de ordenar el escenario político y contener la creciente tensión legislativa.
El jefe de Gabinete se encuentra en el centro de un escándalo vinculado a su patrimonio, luego de reconocer inconsistencias en su declaración jurada y admitir la existencia de supuestos “ahorros” no declarados previamente. Este episodio aceleró los cuestionamientos y reactivó iniciativas opositoras que incluyen pedidos de interpelación y la posibilidad de avanzar con una moción de censura, una herramienta nunca aplicada desde la reforma constitucional de 1994.
La estrategia del oficialismo apunta a desactivar esa ofensiva. Con la confirmación de la fecha, Bullrich busca ofrecer una instancia institucional para que Adorni dé explicaciones, en un intento por evitar que la embestida opositora escale hacia un escenario de mayor confrontación. En los bloques aliados, si bien abundan las críticas y algunos dirigentes llegaron a reclamar la renuncia del funcionario, predomina la idea de aguardar su exposición antes de adoptar una posición definitiva.
La presión no solo proviene del peronismo y los sectores más duros de la oposición. También desde espacios cercanos al Gobierno se encendieron alertas por el impacto del caso en la agenda parlamentaria. Referentes de Pro y de la UCR advirtieron que la continuidad de Adorni podría trabar proyectos clave si no logra despejar las dudas sobre su situación patrimonial.
En paralelo, la vicepresidenta Victoria Villarruel, distanciada de la Casa Rosada, convocó a una reunión de Labor Parlamentaria para abordar la demora del jefe de Gabinete en cumplir con su obligación constitucional de asistir mensualmente al Congreso, alternando entre ambas cámaras. Desde su entorno remarcan que Adorni no se presenta desde el 29 de abril, cuando estuvo en Diputados, y que aún no debutó en el Senado.
El anuncio previo del funcionario, en el que se limitó a señalar que concurriría en julio sin precisar fecha, había generado malestar entre los legisladores. La confirmación del 2 de julio llega como respuesta a ese clima de irritación y a la necesidad del oficialismo de ordenar a sus filas.
De cara a esa sesión, se abrirá en los próximos días el mecanismo formal para que los senadores envíen sus preguntas, que deberán ser respondidas con antelación. Se anticipa un debate exigente: en su última presentación ante Diputados, Adorni debió contestar cerca de 4800 consultas, un volumen inédito que reflejó el nivel de escrutinio político sobre su gestión.
El oficialismo apuesta a que la exposición permita encauzar la crisis y ganar tiempo mientras avanza la investigación judicial en su contra. En cambio, la oposición evalúa que el informe será una oportunidad clave para medir el grado de respaldo político del funcionario y definir si avanza con una eventual censura. (APFDigital)