2026-08-05

Crespo: Una joven denunció que su pareja la ofrecía en redes sociales y debió abandonar la ciudad

“Es un poco doloroso reconocerlo, pero tuvo que abandonar Crespo”, manifestó el abogado patrocinante de la víctima. Se aproxima una pericia clave en los Tribunales de Paraná en un caso que concentra una acumulación de presuntos delitos sexuales en un contexto de violencia de género.

Una grave denuncia penal avanza ante la Justicia con la imposición de un nuevo plazo de medidas restrictivas y una batería de disposiciones que recaen sobre el hombre acusado, en busca de proteger a la denunciante mientras se sustancia el expediente con elementos probatorios para una eventual ponderación.

El Dr. Juan Brondo, abogado particular de la víctima, explicó: “La denunciante convivía en Crespo. El año pasado me pidió asesoramiento cuando surgieron varios perfiles en redes sociales —como Instagram o lo que antes era Twitter—, donde su expareja armaba cuentas falsas usando sus fotos. A veces aparecían fotos de él tapándose la cara, y en otras ocasiones solo de ella. Ponía nombres de fantasía y la hacía pasar como una especie de acompañante, ofreciéndola como prostituta a personas desconocidas. Hombres la agregaban en sus redes, principalmente de la comunidad swinger. Si bien ese fue el planteo principal en su momento, luego descubrimos —tanto en mi estudio jurídico como en la Fiscalía— que había un cuadro de violencia de género mucho más amplio y grave, caracterizado también por la violencia física y psicológica”.

Que hayan sido ofrecimientos no consumados y en redes sociales no quita que las prácticas tengan serias consecuencias penales. “La primera fiscal que tomó la causa acusó formalmente al denunciado por los delitos de facilitación y promoción de la prostitución, dado que estuvo ofreciendo servicios sexuales de una persona ante desconocidos. Pero hoy esta calificación legal ha sido modificada por hechos como violencia sexual, violaciones y abusos sexuales, los cuales ella también denunció que habían ocurrido dentro del período de pareja. De manera que se está investigando todo en conjunto. Se agregaron tipificaciones a la causa modificando el objeto de la investigación, es decir, dándole perspectiva de género al caso”, reveló el profesional.

Asimismo, acotó: “A nivel judicial, desde hace un tiempo ya se valora mucho el sufrimiento y el daño causado a la víctima desde múltiples aspectos. Estamos hablando de una chica muy joven que prácticamente tenía un proyecto de vida que quedó frustrado en gran parte por lo sucedido. Ella debió arrancar desde cero. Es un poco doloroso reconocerlo, pero tuvo que abandonar Crespo y, a duras penas, reiniciarse en la ciudad de Rosario”.

Para dimensionar el impacto, en Argentina solo el abuso sexual con acceso carnal en la pareja está penado con prisión de 6 a 15 años, siendo en este caso un abanico de delitos a ponderar. En tal sentido, y aunque resta mucho camino judicial por transitar, Brondo señaló como expectativa: “Queremos una pena justa y necesaria para compensar el daño que tuvo esta chica, que es gravísimo. Es una vida que quedó completamente devastada; ha tenido que prácticamente exiliarse de su comunidad y reinventarse en un lugar desconocido. Tiene ataques de pánico hasta el día de hoy y le cuesta dormir”.

El efecto de viralización que tienen las redes sociales fue un aspecto que tornó más complejo afrontar lo vivido: “Ella muchas veces andaba por la calle o iba a lugares públicos, clubes y negocios, y se sentía mirada por desconocidos. Son momentos muy embarazosos, de mucha angustia y denigración. Ha sufrido al salir a la calle, ir al trabajo y al intentar hacer una vida normal”, contó el abogado, y agregó: “Tenía amistades que se alejaron y conocidos que dejaron de hablarle, todo porque creían que esos perfiles eran reales”.

Al margen de la cuestión puntual que se trata en el expediente, Brondo aprovechó la oportunidad para brindar un mensaje social: “Había muchas situaciones que se daban en el ámbito de pareja que ella creía que eran normales o lícitas. Es importante saber que cuando una persona se ve obligada a hacerlas, eso no es consentimiento. Por suerte, ella comprendió que eso no era "estar en pareja", porque ese vínculo no tiene que significar la obligación de hacer todo lo que el hombre quiera. Mucho menos enviar imágenes suyas a desconocidos, algo que ella nunca consintió y de lo que se enteró tiempo después. Muchos hombres la contactaban y no sabía o no entendía por qué era, hasta que se enteró de los falsos perfiles”.

Pericia clave y restricciones

El letrado detalló: “Ya se dispusieron varias entrevistas y declaraciones testimoniales de personas que la Fiscalía y quienes la representamos entendíamos que podían echar un poco de luz a la investigación. Hubo testimonios de allegados, su pareja actual, unas pocas amigas que tiene y psicólogas. Además, se ha pedido una pericia que consiste en la examinación por un equipo de profesionales de la Salud Mental del Poder Judicial. No está prevista todavía una fecha específica porque lleva un tiempo el otorgamiento de turnos, pero se hará y será muy importante. Salvando las distancias, basta con recordar el caso de Julieta Prandi y cómo la pericia de Salud Mental tuvo mucha influencia y fue un gran aporte al juicio. Mientras tanto, la fiscal y nuestro estudio requerimos al juez de Garantías que se impongan medidas de restricción, lo que popularmente se conoce como la "perimetral". Este hombre tiene prohibido el acercamiento al domicilio de la víctima, como así también ejercer actos molestos o perturbadores, ya sea de manera presencial o en las redes sociales. Tuvimos ya algunos episodios de desobediencia judicial que también van a ser valorados. Hoy las restricciones fueron prorrogadas por 90 días, un plazo necesario atendiendo a que todavía está pendiente esa pericia”, explicó.

Perspectiva de género

“Lamentablemente, tengo otras causas de esta índole en el interior de la provincia y se advierte que en las pequeñas comunidades hay muchos prejuicios que siguen existiendo. Está arraigada la doctrina del débito conyugal, esa noción de que una mujer tiene que responder sexualmente al hombre cuando él lo pide, sin poder negarse ni decir "no quiero, no tengo ganas". Hay algunas circunstancias de una gravedad especial como en este caso, porque ocurrieron en el período posembarazo, en el puerperio. Mi defendida se encontraba muy débil y, aun así, el agresor la persuadía y la obligaba a tener relaciones sexuales, lo cual es horrible. Sin embargo, existen aún estas concepciones alejadas de la perspectiva de género y del respeto por la otra persona. Suelen aparecer factores muy importantes de violencia de género económica, en la creencia de que se tiene que perdonar al hombre porque es quien provee, quien da trabajo o quien hace favores por un familiar. Eso hace que muchas mujeres crean que no pueden cuestionarlo, cuando en realidad el hombre se está aprovechando de la fragilidad o vulnerabilidad de la mujer para lograr que siempre le diga que sí”, reflexionó Brondo, alentando a que las víctimas acudan a la Justicia, publicó Estación Plus Crespo. (APFDigital)

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