2026-08-26

En plena crisis climática, denuncian un fuerte recorte presupuestario y de personal en el Servicio Meteorológico Nacional

Advierten que el organismo sufrió una pérdida de alrededor de 300 trabajadores y una reducción del 43% del presupuesto real. También alertan sobre el impacto en la red de observación meteorológica y en la capacidad de anticipar inundaciones, incendios, sequías, temperaturas extremas y tormentas.

 (Por Cristina Rodríguez para APF Digital)

Silvina Romano trabaja desde hace 14 años en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Es Analista de Sistemas, especializada en innovación tecnológica, y delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). En diálogo con APFDigital, advirtió sobre el progresivo debilitamiento del organismo y señaló que los recortes de personal y presupuesto ponen en riesgo funciones esenciales para la prevención y la seguridad de la población.

“El organismo funciona para prevenir situaciones climáticas adversas y, para ello, necesita recursos humanos. Es un área crucial donde el Gobierno nacional se encuentra despidiendo trabajadores. Cada puesto que se pierde debilita el funcionamiento del SMN”, sostuvo.

Romano también cuestionó el deterioro de los salarios y señaló que los trabajadores del organismo perdieron alrededor del 45% de su poder adquisitivo en los últimos dos años. “Los trabajadores profesionales deben volcarse al pluriempleo para sostener sus ingresos”, afirmó.

Alertas tempranas y prevención

La especialista advirtió que el debilitamiento del SMN también repercute sobre el sistema de alertas tempranas, una herramienta clave para anticipar fenómenos meteorológicos severos.

“El sistema de alertas tempranas se va debilitando. Es un proceso indispensable para las previsiones del agro, tanto para los pronósticos de siembra como para la planificación hídrica y la cosecha. Además, formamos parte de la Mesa Nacional de Sequías e integramos la logística del sector energético para la distribución de gas, donde las condiciones climáticas afectan al transporte y la producción”, explicó.

Según planteó, la reducción de personal afecta una estructura científica y técnica con más de 154 años de historia. Actualmente, aseguró, distintas áreas funcionan “con el personal mínimo indispensable” y los turnos se sostienen mediante un esfuerzo extraordinario de los trabajadores para evitar que las estaciones meteorológicas queden sin observadores.

En este marco, cuestionó la posibilidad de nuevos recortes sobre la planta del organismo. El SMN cuenta actualmente con alrededor de 849 trabajadores, frente a los 1.148 que tenía en enero de 2024, lo que representa una pérdida de aproximadamente 300 puestos.

“Una estructura científica y técnica con más de 154 años de historia no puede permitir un vaciamiento y riesgo de parálisis”, sostuvo.

El impacto sobre la seguridad aérea

Romano alertó especialmente sobre las consecuencias que tendría el debilitamiento de la red de observación meteorológica para la aviación y otros servicios esenciales.

“Sin observadores que registren en tiempo real el viento, la visibilidad y la presión, la actividad aérea se vuelve altamente riesgosa”, señaló. En ese sentido, remarcó que la red meteorológica funciona en buena medida en aeropuertos y brinda información necesaria para vuelos comerciales, civiles, sanitarios y humanitarios.

También cuestionó la idea de reemplazar la observación humana exclusivamente por sistemas automáticos. “Variables como el tipo de nube, la visibilidad horizontal, los fenómenos presentes, el estado del suelo o la verificación de sensores requieren intervención humana”, explicó.

Por eso, sostuvo que las redes meteorológicas de referencia combinan sistemas automáticos con observación humana. “Reducir el trabajo de las estaciones a ‘anotar datos en papel’ es desconocer completamente cómo funciona la red meteorológica”, afirmó.

“La meteorología no es un gasto, es soberanía y seguridad”

Para Romano, el SMN requiere una estructura interdisciplinaria que incluya meteorólogos, observadores, comunicadores sociales, especialistas en políticas públicas, técnicos en instrumental, profesionales de telecomunicaciones, informática y procesamiento de datos, entre otras áreas.

“La Organización Meteorológica Mundial establece justamente la necesidad de que los servicios meteorológicos sean interdisciplinarios. Esto es fundamental para integrar la ciencia atmosférica con sectores como la salud, la agricultura, la energía y la gestión de desastres”, explicó.

En ese sentido, consideró que hablar de “ahorro” a partir de la eliminación de personal en un servicio crítico implica desconocer su función estratégica.

“Alertas tempranas, aviación, navegación marítima y fluvial, producción agropecuaria y gestión de emergencias dependen de un sistema robusto, no de uno reducido al mínimo y sin capacidad de respuesta ante fenómenos severos y un cambio climático que sí existe”, afirmó.

Y resumió: “La meteorología no es un gasto, es soberanía y seguridad”.

El amparo colectivo contra el Estado

Romano también se refirió a la acción de amparo colectivo ambiental presentada días atrás junto con la Asociación Argentina de Abogados y Abogadas Ambientalistas, el Centro Argentino de Meteorólogos (CAM) y la diputada nacional, física e investigadora Adriana Serquis.

“La acción contra el Estado nacional es para exigir que garantice el funcionamiento del Servicio Meteorológico Nacional y detenga la reducción de sus capacidades técnicas, científicas y operativas”, explicó.

La presentación judicial solicita una medida cautelar urgente para frenar nuevas desvinculaciones de personal, cierres o reducciones de estaciones y observaciones meteorológicas, nuevos recortes presupuestarios y la aplicación del Decreto 274/2026 en los aspectos que permitirían reemplazar al SMN por terceros en la prestación del servicio meteorológico para la navegación aérea.

Según detalló, el amparo plantea que el SMN constituye una infraestructura pública fundamental para enfrentar la crisis climática. Sus más de 120 estaciones distribuidas en el territorio nacional generan información necesaria para los pronósticos, las alertas tempranas y la prevención de inundaciones, sequías, incendios, olas de calor y frío, además de aportar datos para la navegación aérea y marítima y la planificación agropecuaria.

La presentación también advierte sobre el impacto que tendría el debilitamiento del organismo en la prevención y combate de incendios. “Los vuelos de combate con aviones hidrantes necesitan información precisa sobre viento, visibilidad, tormentas y condiciones térmicas. En escenarios de incendios cada vez más frecuentes e intensos, esas capacidades forman parte de la infraestructura necesaria para proteger vidas, comunidades y ecosistemas”, explicó.

Finalmente, los impulsores del amparo solicitaron que la Justicia ordene mantener la capacidad operativa del SMN y garantice su autonomía técnica y económica.

“En un escenario de crisis climática, debilitar la capacidad pública de observar qué ocurre en la atmósfera significa debilitar la capacidad de anticiparnos a los daños. Fortalecer el Servicio Meteorológico Nacional es una política básica de prevención, adaptación climática y protección de la población y los territorios”, concluyó Romano. (APFDigital)

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