“Frigerio, con los chicos no”: Osuna cuestionó a gobernador por insistir con el nuevo sistema de alimentación escolar
En el texto, titulado “Con los chicos no, Frigerio”, Osuna sostuvo que la prioridad de las políticas públicas debe ser garantizar que los niños y adolescentes reciban una alimentación de calidad y cuestionó que el nuevo esquema implique la provisión de productos industrializados.
Además, planteó interrogantes sobre la selección de los productos, la fijación de precios y los mecanismos de control, y cuestionó el rol que tendrá la empresa Teknofood en el nuevo sistema.
También vinculó el debate por los comedores escolares con otras políticas que, según afirmó, afectan a las infancias y la educación entrerriana.
A continuación, se reproduce de manera completa la carta abierta difundida por la legisladora:
CON LOS CHICOS NO, FRIGERIO
Carta abierta de Blanca Osuna al gobernador de Entre Ríos, agosto de 2026.
El Gobernador dice que va a seguir adelante con el cambio en el sistema de alimentación escolar para garantizar igualdad, transparencia y controles. También dice que “no está para defender una galletita, una marca o una empresa”, sino para defender a los chicos.
¿Y cómo se manifiesta en los hechos esa defensa?
Veamos la primera definición:
IGUALDAD
Para que todos los chicos reciban exactamente los mismos productos con el propósito de
"garantizar un piso de igualdad".
Gobernador, ¿no cree mejor justificar primero qué es un buen desayuno para niños de 4 a
18 años? Ya que ese universo tan amplio en necesidades exige calidad y diversidad.
Sepa Ud. que el concepto de IGUALDAD en Educación está históricamente asociado al acceso a derechos para mejorar, nunca a “piso”, objetivo de Azzalini —director de
Comedores Escolares—, para empeorar.
HOMOGENEIDAD
Justifica el cambio diciendo que es necesario para “mejorar la trazabilidad, el control y la homogeneidad de la prestación”.
Nadie duda que es complejo dar meriendas y desayunos a 170.000 pibes de 996 escuelas.
Pero la prioridad nunca puede ser "la homogeneidad" como un valor en sí mismo por encima de la calidad nutritiva de lo que estamos ofreciendo. Simplemente porque la homogeneidad no es garantía de una justa y apropiada distribución.
¿Por qué el gobierno no define qué entiende por alimentación nutritiva?
La alimentación escolar debe garantizar calidad nutricional, alimentos frescos y atender las necesidades de cada comunidad educativa. El modelo de Frigerio no lo hace.
ES NECESARIO CAMBIAR
Nadie se opone a que se mejore el servicio alimentario.
Pero los criterios que el Gobierno aplica de ningún modo dan cuenta de una preocupación por los y las estudiantes, sólo nos demuestran un empecinado interés en que ese “cambio” favorezca a una empresa. La preferencia hacia Teknofood es notable.
Mejorar los controles no requiere necesariamente centralizar, y mucho menos exige contratar toda la provisión de alimentos a un único operador.
TRANSPARENCIA
Que no vale declamar, se demuestra.
¿Cómo se seleccionaron los productos? ¿Cómo se fijaron los precios? ¿Qué controles nutricionales de especialistas locales existen? ¿Cómo se garantiza que los recursos de los entrerrianos se usen priorizando el interés superior de los niños y no un negocio?
En estos tres años de gobierno se encontraron algunas irregularidades que tienen la obligación de rectificar. En buena hora. Por ejemplo, está pendiente esclarecer el desvío de
$104 millones, hecho que involucra a una funcionaria de esta gestión.
Además, la Dirección de Comedores cuenta hoy con una importante estructura y personal, que al decir del funcionario a cargo, han recibido capacitaciones, es decir que se puede mejorar. Recientemente la Ministra Berisso, antes de entrar en un llamativo silencio sobre el tema, anunció que el costo para este año es de $22.000 millones anuales. Y resulta que en el contrato esa cifra se eleva de modo significativo a $102.000 millones, de los cuales $34.000 millones (30%) está destinado para logística, según un informe oficial.
¿Qué pasaría, por ejemplo, si el Gobernador decide incrementar el presupuesto para los
Comedores Escolares en $66.000 millones para que sea administrado por el politólogo porteño Azzalini, que hoy solo cuenta con $22.000 millones?
¿Y si ese incremento, además de mejorar sustancialmente la calidad nutritiva de desayunos
y meriendas de los estudiantes entrerrianos, pudiera aplicarse también para contar con un esquema permanente de auditorías y controles de los Comedores de nuestras escuelas?
Probablemente, en ese hipotético caso, todos ganaríamos. En primer lugar, las y los estudiantes, sus familias, los docentes y la comunidad. Quizás el único que perdería sería, en ese caso, Teknofood S.A., pero no creo que eso, sea importante para un gobernador que prioriza el bien común de quienes habitan una provincia que, si bien no es la suya, a pesar de eso lo eligió democráticamente.
Las leyes vigentes advierten y regulan sobre el consumo de alimentos ultraprocesados. El consumo de productos con altos niveles de azúcar, grasas y sodio está directamente asociado a mayores riesgos para la salud: provoca enfermedades y agrava condiciones preexistentes como diabetes, obesidad, presión arterial y cardiopatías. A su vez, modifican las preferencias alimentarias, desplazando a los alimentos naturales.
¿Y LOS CHICOS PARA CUÁNDO?
Gobernador, debe saber que, además de lo expresado en el reclamo judicial al que adherí, día a día gana más adeptos la opinión negativa sobre el sistema de alimentación industrializada que Ud. quiere obligar a consumir a los chicos entrerrianos.
Si Ud. afirma que no defiende una galletita, sino a los niños, ¿por qué insiste con esta propuesta pese a los fundados cuestionamientos de orden científico y legal?
Y lo más preocupante es que los comedores escolares no son un hecho aislado
Repudiamos el reciente cese de la atención individual de Estimulación Temprana para niños y niñas de 45 días a 3 años con dificultades en su desarrollo. Sabemos que un día menos de tratamiento impacta directamente en la posibilidad de lograr avances. La clausura de los tratamientos en los Centros de Salud, sin ninguna garantía para la continuidad de sus cuidados los pone en riesgo.
Al mismo tiempo, denunciamos los cierres de escuelas rurales y de centros de jóvenes y adultos, la quita de recursos para obras de infraestructura escolar, la falta de libros y netbooks, la destrucción de la educación técnica y su indiferencia, Gobernador, ante el incumplimiento de las leyes educativas por parte del Presidente de la Nación.
Mi planteo es sencillo. Si de verdad el objetivo es cuidar a los chicos, su gobierno tiene la obligación de desplegar todo el esfuerzo de su política en esa prioridad, y no en argumentos falaces que justifiquen por qué los niños y niñas quedan para lo último.
La verdadera igualdad es que los chicos entrerrianos tengan derecho a recibir lo mejor.
Y sepa que no se está notando. (APFDigital)