Emergencia en la ciencia argentina: buscan frenar el desmantelamiento del sector científico y tecnológico
(Por Cristina Rodríguez para APF Digital)
“El corazón de la propuesta legislativa que lleva el nombre Condiciones Base para la Sostenibilidad y Protección del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación apunta a frenar el deterioro operativo de los organismos de ciencia mediante una recomposición presupuestaria obligatoria”, expresó Adriana Cristina Serquis física, ex presidenta de CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) y actual Diputada Nacional.
De esta manera, el gobierno nacional quedaría obligado a actualizar de manera bimestral las partidas destinadas a gastos de funcionamiento, insumos y equipamiento, tomando como piso la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) medido por el Indec.
Además, con el fin de revertir la asimetría territorial, el proyecto estipula que al menos un 20% de estos incrementos presupuestarios se destinen de manera federal a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Salarios en caída libre y éxodo de profesionales
La crisis de recursos humanos es uno de los puntos más alarmantes. Según datos del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI), desde finales de 2023 la inflación acumulada trepó al 303,5%, mientras que los salarios y becas de los investigadores del Conicet y otros organismos apenas aumentaron un 140,3% nominal. Esto se traduce en una pérdida del poder adquisitivo real del 45,2%.
"Se está cristalizando un éxodo de investigadores", advierte el documento, detallando que los profesionales migran a otros países en busca de condiciones mínimas para trabajar. Para contener esta sangría, la ley exige una actualización salarial urgente y no fraccionada para todo el personal y los becarios del sistema.
Asimismo, se prohíben expresamente los despidos y los planes de retiro voluntario en aquellos organismos que se encuentren por debajo de su dotación en personal de referencia. En total, se estima que el sistema científico nacional funciona hoy con 4.922 personas menos, respecto a los parámetros de dotación establecidos.
El proyecto detalla el estado de vulnerabilidad extrema en el que se encuentran instituciones emblemáticas del desarrollo nacional:
. Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA): Su planta de personal disminuyó en 300 agentes en los últimos dos años debido al deterioro salarial. Esta pérdida de profesionales pone en jaque proyectos de vanguardia global como el reactor modular de potencia CAREM y el reactor multipropósito RA-10 (clave para la exportación de radioisótopos médicos contra el cáncer), e incluso afecta tareas críticas como la gestión de residuos radiactivos.
. Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI): Mediante resoluciones oficiales, se eliminaron más de 900 servicios y ensayos técnicos, afectando directamente el control de alimentos, balanzas comerciales, surtidores de combustible e instrumentos médicos. Además, se delegaron funciones de metrología legal al sector privado y se aumentaron los aranceles de los servicios entre un 400% y un 800%, asfixiando el acceso de las PyMEs a la tecnología.
. Servicio Meteorológico Nacional (SMN): El organismo opera hoy con casi 200 trabajadores menos que en diciembre de 2023 debido a despidos y renuncias por bajos salarios. Los legisladores advierten que nuevos recortes llevarían al SMN a un "colapso operativo irreversible", comprometiendo la precisión de los pronósticos, la emisión de alertas tempranas y la soberanía sobre datos climáticos estratégicos en-plena-crisis-climatica-denuncian-un-fuerte-recorte-presupuestario-y-de-personal-en-el-servicio-meteorologico-nacional.
. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA): Enfrenta una proyección de reducción de personal que achicaría su planta a unos 5.560 agentes para fines de 2026. A esto se suma el cierre de Agencias de Extensión Rural, el vaciamiento del histórico programa Pro Huerta y un plan para vender unas 42.000 hectáreas de campos experimentales indispensables para la investigación aplicada.
Parálisis de fondos internacionales y Programa de Financiamiento Básico del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación
Otros de los aspectos no menores es la parálisis en la gestión de créditos multilaterales de organismos como el BID, el BICE y el BIRF. De un total de 425 millones de dólares asignados a la Agencia I+D+i para financiar proyectos científicos en universidades de todo el país, restan desembolsar más de 240 millones de dólares debido a una inacción administrativa que pone en riesgo los contratos internacionales del Estado.
Para financiar de manera genuina la recomposición del sector sin alterar las metas fiscales generales, se propone la creación del Programa de Financiamiento Básico del SNCTI (ProFiCyT).
Este fondo se nutrirá de dos medidas impositivas concretas: la eliminación de la exención del Impuesto a las Ganancias sobre los intereses de obligaciones negociables para personas físicas y la restitución de impuestos internos a bienes suntuarios, como aeronaves y embarcaciones de recreo.
Adriana Serquis definió el proyecto como “el punto de partida para luchar y poner de pie a la ciencia argentina”, en sintonía con reclamos de distintos sectores académicos y científicos.
La legisladora también cuestionó el modelo extractivista que fomenta el gobierno nacional porque permite obtener dólares, pero sin exigirles nada a cambio a las empresas mineras.
Desde 1950, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) es la institución argentina dedicada a la investigación y desarrollo de los usos pacíficos de la tecnología nuclear.
Con el propósito de potenciar el crecimiento mediante la innovación, impulsa la transferencia de nuevas tecnologías en sectores estratégicos vinculados al ámbito nuclear.
Uno de sus principales objetivos es brindar soporte técnico altamente calificado al programa nucleoeléctrico del país.
Adriana Serquis es egresada del Instituto Balseiro, ubicado en la ciudad de San Carlos de Bariloche (Río Negro) y es una referente internacional en la caracterización de materiales. Ha desarrollado una amplia gama de actividades de investigación, desarrollo e innovación en disciplinas como las ciencias físicas, la química, la radiobiología, la metalurgia, la ciencia y tecnología de materiales y la ingeniería, entre otras. La vasta experiencia y capacidades de la institución en la producción de radioisótopos, sus aplicaciones y el uso de radiación ionizante la posicionan como un referente regional en el campo de las aplicaciones nucleares y de la salud.
En sus argumentos finales reafirmó a la ciencia y tecnología como áreas esenciales para insertar al país en el mundo, como productor de valor agregado: "Mientras la construcción de estos sistemas exige décadas de inversión sostenida, su deterioro puede producirse en períodos significativamente más breves", concluyó, apelando a la responsabilidad del Congreso para evitar el desmantelamiento de un patrimonio nacional estratégico (APF Digital)