Magnifica Humanitas: La encíclica de León XIV sobre la IA que reivindican los sindicatos

Seis meses antes de la llegada del Papa a la Argentina, la CGT presentó el documento que el Pontífice dedicó en ese momento al impacto de la inteligencia artificial sobre el trabajo, la dignidad y la soberanía de los pueblos, en un acto que reivindicó la Doctrina Social de la Iglesia como herramienta para pensar el futuro del empleo y la justicia social.
miércoles 05 de agosto de 2026 | 18:24hs.

En la misma, León XIV advirtió que la IA «no es neutral, porque asume el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza» y advierte el Pontífice que el desempleo masivo, agravado por la digitalización, es “un mal grave” que puede convertirse en “una verdadera calamidad social”.

La Confederación General del Trabajo (CGT) presentó el pasado 29 de junio la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV en el Salón Felipe Vallese, en un acto que reunió a dirigentes gremiales, académicos y representantes de la Iglesia. El documento, publicado el 25 de mayo y firmado por el Pontífice el 15 de mayo en el 135° aniversario de la Rerum Novarum de León XIII, aborda uno de los principales desafíos de la era contemporánea: el impacto de la inteligencia artificial sobre la dignidad humana, el trabajo y la justicia social. La presentación cobra especial relevancia a días de la confirmación del viaje apostólico de León XIV a la Argentina, que se concretará entre el 8 y el 11 de noviembre próximos, con visitas programadas a Buenos Aires, Córdoba y Luján.

La encíclica, que lleva por título «Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial», parte de una premisa central: la tecnología no es ni una fuerza antagónica a la persona ni un mal en sí misma, pero “no es neutral, porque asume el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza”. Dividida en cinco capítulos, Magnifica Humanitas traza un recorrido por la Doctrina Social de la Iglesia desde León XIII hasta Francisco, para luego aplicar sus principios fundamentales (bien común, destino universal de los bienes, subsidiariedad, solidaridad y justicia social) al análisis de la transformación digital. En el centro del documento se encuentra la dignidad ontológica de la persona humana, que «no se adquiere, no debe ganarse ni necesita ser demostrada», y que ningún algoritmo o sistema de cálculo puede reemplazar.

El Papa dedica un capítulo entero a la crítica del “paradigma tecnocrático” y a la necesidad de “desarmar la IA”, sustrayéndola de la lógica de la competencia militar, económica y cognitiva que concentra el poder en pocas manos. En un pasaje de fuerte impacto para el mundo sindical, León XIV advierte que la automatización y la inteligencia artificial no pueden evaluarse únicamente en términos de eficiencia, sino partiendo de la dignidad del trabajador y del derecho a una remuneración suficiente. “El trabajo no es un simple instrumento, sino que expresa y acrecienta la dignidad de nuestra vida”, y advierte el Pontífice que el desempleo masivo, agravado por la digitalización, es “un mal grave” que puede convertirse en “una verdadera calamidad social”. La encíclica denuncia además que «una parte significativa del funcionamiento de la economía digital se sustenta en el trabajo silencioso de millones de seres humanos, empleados en actividades poco visibles pero esenciales: etiquetado de datos, moderación de contenidos y entrenamiento de modelos», muchas veces en condiciones de explotación.

La presentación del documento en la CGT cobra un significado particular en el contexto del viaje apostólico confirmado para noviembre. El director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, informó el 5 de agosto que el Santo Padre visitará Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre, con paradas en Buenos Aires, Córdoba y Luján entre el 8 y el 11 de ese mes. Se trata de la primera visita de un Papa a la Argentina desde la de Francisco en 2018, y para León XIV, que tiene profundos vínculos con América Latina, fue misionero y obispo en Perú durante más de tres décadas, el regreso a Sudamérica tiene un fuerte componente pastoral y simbólico.

La encíclica, que los sindicatos argentinos ya han comenzado a difundir en sus ámbitos de trabajo, propone una “civilización del amor” frente a la 2cultura del poder”, y convoca a construir en el bien” siguiendo la lógica de la corresponsabilidad, la subsidiariedad y la comunión, para que “el mundo pueda reconocer en el corazón del ser humano el lugar donde Dios desea habitar”. (APFDigital)