Jorge García Cuerva, en San Cayetano: "Hay un pueblo cansado de promesas incumplidas"

El religioso cuestionó a los dirigentes que, según planteó, están alejados de las dificultades cotidianas y advirtió por salarios que no alcanzan, familias endeudadas y el aumento de las tarifas. También pidió que “se multiplique la justicia social”.
viernes 07 de agosto de 2026 | 12:29hs.

El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, aprovechó la tradicional celebración de San Cayetano para lanzar fuertes críticas a la dirigencia política y poner el foco en la situación económica y laboral. Durante la misa, sostuvo que existe "un pueblo cansado de promesas incumplidas y de dirigentes que hablan de los peores problemas, pero no están cerca de ellos y se dan la buena vida".

En una jornada atravesada por movilizaciones de organizaciones sociales y sindicales contra el Gobierno, García Cuerva destacó la presencia de un "pueblo esperanzado" que, pese a las dificultades, "no pierde la fe y sigue acercándose" a San Cayetano. Sin embargo, advirtió que esa esperanza convive con el cansancio de quienes enfrentan dificultades económicas y con una creciente demanda de respuestas concretas por parte de quienes tienen responsabilidades de gobierno.

El arzobispo también cuestionó las condiciones laborales y el deterioro del poder adquisitivo. Habló de un pueblo que "no quiere resignarse a que el trabajo sea una mercancía" y cuestionó que muchas personas tengan que sostener "dos o más empleos para llegar a fin de mes" o recurrir a créditos que terminan "endeudando y asfixiando" a las familias. En ese marco, también apuntó contra el costo del transporte y las tarifas.

Jorge García Cuerva brindó una dura homilía en el marco de la misa por San Cayetano. Ambito

San Cayetano: Jorge García Cuerva pidió más “justicia social” y cuestionó a la dirigencia

Durante su homilía, García Cuerva utilizó además el relato bíblico de la multiplicación de los panes y los pescados para plantear una crítica al predominio de la lógica del mercado frente a las necesidades sociales. "En la lógica del mercado, los panes y pescados no alcanzaron nunca para darle de comer a la multitud", sostuvo, antes de preguntarse qué puede hacer la sociedad frente al sufrimiento, la soledad y la pobreza.

"Solo lamentarnos no resuelve nada, pero podemos ofrecer lo mejor de nosotros", planteó el arzobispo, quien llamó a transformar la preocupación por la situación social en acciones concretas. En ese sentido, pidió que "se multiplique la justicia social" y reivindicó la solidaridad como una respuesta frente a las dificultades que atraviesan distintos sectores.

García Cuerva también hizo referencia al trabajo como una dimensión central de la vida social y retomó una expresión que, según explicó, heredó del papa Francisco. "Trabajando nos hacemos más personas, florece nuestra humanidad y los jóvenes se vuelven más adultos", sostuvo.

En esa línea, planteó que la persona debe volver a ocupar el centro de las relaciones laborales y económicas. "En el centro de la dinámica laboral no deben ubicarse las mercancías ni el lucro, sino la persona y la familia", afirmó, en una definición que volvió a poner en tensión la lógica del mercado con la protección del trabajo y de los ingresos familiares, publicó Ambito.

La homilía se produjo en una jornada con fuerte contenido político. Mientras en las calles organizaciones sociales, la CGT y las dos CTA expresaron sus reclamos contra las políticas del Gobierno nacional, la celebración religiosa de San Cayetano volvió a convertirse en un espacio donde las demandas por trabajo, salarios y condiciones de vida ocuparon el centro de la escena. (APFDigital)